jueves, 24 de septiembre de 2020

RELATO BREVE

 

 

 

 

  LA INFLUENCIA DE LOS RÍOS

Nacimiento del Guadalquivir, Sª de Cazorla.

El discurrir de las aguas de un río es semejante al de la vida humana. Desde su origen, hasta su desenlance, su curso se despliega, crece, se enriquece, apoya o rechaza los proyectos de los hombres, abre cauces a la Historia o destruye con sus riadas esperanzas y realizaciones, como el ser humano con guerras e invaciones.

Los grandes cursos de agua han constituído siempre materia inagotable de meditación, aventuras y estudios. Su paso con fuerza irresistible ha cambiado las tierras por donde transcurían, han transformado en fecundos terrenos antes áridos en fértiles riberas.

                                                    

                Sevilla:  bellísimo Puente de Triana, reflejándose sobre el río



Siempre he pensado que las "vidas" de los ríos son tan apasionantes como las de los humanos. El  más entrañable para mí es el Guadalquivir.

El herrerillo, fauna del entorno del Guadalquivir
Guadalquivir por Córdoba, Mezquita tras el Puente Romano
Cuna de grandes civilizaciones, cuyas riberas enamoran a quien las pasean, cantadas por los poetas. Medio de comunicación y comercio, de hombres de distintos credos, razas, culturas e idiologías, pero también de desgracias con el desbordamiento, que antaño padecíamos en numerosas ocasiones desde los tiempos de los Tartessos.
La Cucaña, tradición muy querida en Triana


Andalucía "parió" a su gran río para bañar a sus hermanas. A lo largo de su historia ha tenido diversos nombres: Tarssis, (época de los Tartessos), Betis, (romano), y Guadalquivir, (árabe).

La labor tenaz, paciente  constante de este río, guarda paralelismo con la que realizan los hombres mientras viven, descritas por autores de fama. El Guadalquivir imprime carácter a las ciudades que las baña. Sevilla es un ejemplo, como lo son la Sierra de Cazorla, Andujar, Córdoba y su desembocadura en Sánlucar de Barrameda, en Cádiz...

Pulseras sevillanas, regalito del artista y seguidor: S. Martín Moreno-
 




Algo tan bello como contemplar desde el Puente de Triana el entorno del río es unos de los deleites más grandes que tenemos que disfrutar y valorar los sevillanos, de ahí que tenemos el sagrado deber de proteger, amar y cuidar tan especial tesoro. 

            


 Imágenes de la Red.

 

Diseño de las pulseras:

 

Santiago Martín Moreno, artista trianero.