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Regalito de mi amiga Charo, cuyo blog es: http://charobodega47blogspot.com lo compartió conmigo que para mí es una joyita. ¡Gracias!

sábado, 19 de enero de 2019

* MATUSALÉN SEVILLANO *



El Señor de Sevilla: Jesús del Gran Poder.




Como diría nuestro inolvidable Paco Gandía: "Las cosas verídicas de Sevilla"...y no es coña.

EL MATUSALÉN SEVILLANO

Allá por 1550, había nacido en Sevilla de familia hidalga, auque modesta, D. Juan Ramírez Bustamente, el cual deseoso de mejorar su fortuna, de vivir aventuras y alcanzar la fama, se embarcó para las Indias como solían hacerlo en aquel tiempo los jóvenes animosos y con hambre de gloria.

Se hizo piloto de la Carrera de Indias, y participó no solamente en los célebres "convoyes de la plata" que venían desde Veracruz a Sevilla con los galeones cargados de metales preciosos, y defendiéndose contra tempestades, y filibusteros, piratas holandeses y corsarios ingleses, sino también tuvo ocasión de formar parte de algunas de las heroicas expediciones que descubrieron para el mundo civilizado, islas ignoradas, archipiélagos inimaginables , en los mares de Oriente, allá por las Carolinas, los Palaos, las Molucas, y frente a Sumatra, Borneo, Java y la Sonda.

Fue D. Juan uno de los afortunados semidioses del Siglo de Oro español, a quien cupo la fortuna de vivir plenamente las aventuras, los viajes, los peligros y la gloria.

No obstante, incluso la aventura y la gloria cansan, acabó por retirarse de los viajes de exploración y conquistas, y se ajustó a una vida "moderada", consiguiendo el cargo de piloto mayor de la Carrera de Indias, con la que podía disfrutar de un año de navegación y seis meses de puerto, a las órdenes de la Casa de la Contratación de Sevilla. En este tiempo, tendría alrededor de cuarenta años de edad, se casó, enviudó, volvió a casar y volvió a enviudar, por aquel entonces las mujeres morían con facilidad de algunos partos...

D. Juan, en diversos matrimonios llegó a juntar una prole de cuarenta y dos hijos legítimos y por aquello que no  era un santo, (muy extendido en su época), añadió a su estirpe nueve hijos más de "ganancia", haciendo un total de cincuenta y un hijos, que llevaron todos sus apellidos, (incansable que era el hombre).


A los sesenta años bandonó el mar y se dedicó en Sevilla a la enseñanza de las matemáticas y la astronomía, en la Escuela de Mareantes. Así estuvo durante años, hasta los ochenta y cinco.


Decidió jubilarse de la enseñanza, pero se le ocurrió otra actividad en qué entretenerse el hombre, y fue ésta  la de realizar dibujos topográficos, alternando con lectura de libros de Santos Padres de la Iglesia. Por lo que decide con noventa y dos años, comenzar a estudiar la carrera de sacerdote, carrera que había implantado poco antes el Concilio de Trento.Así que el "joven" seminarista cursó sus cuatro de Humanidades y sus tres de Teología...y consiguió ordenarse sacerdote con noventa y nueve años de edad.


Y el día siguiente de recibir las sagradas órdenes, acudió el primero al Palacio Arzobispal y pidió ver a su ilustrísima. Cuando el prelado le recibió, (puso la misma cara que tú), Ramírez Bustamante, tras hacerle una modesta reverencia, le dijo:


-Ea, Sr. Arzobispo: ya he terminado mis estudios, y me he ordenado. Ya tiene usted un nuevo pastor dispuesto a atender a la cura de almas. Así, que he venido a pedirle que me destine algún curato en donde pueda ejercer mi ministerio. 


Muy sorprendido el prelado, (ya te digo), arguyó:


-Pero ¿con noventa y nueve años de edad, quiere un ejercicio tan trabajoso? Mejor será que  limitéis vuestra actividad a de misa matinal y rezar por los pecadores.

-No, ilustrísima. Si me he hecho cura ha sido para ejercer el ministerio.

Todo aquel año estuvo D. Juan solocitando un curato, y todo el año el prelado se lo negó. Hasta que D. Juan, cansado de esperar y picado en su amor propio, decidió acudir a remedios heroicos, escribir a la secretaría de S. M. D. Felipe IV, y pedir que en reconocimiento de los muchos méritos que había alcanzado como marino, como soldado, vencedor de piratas, descubridor de mares y maestre de navegantes, se le hiciera la merced de una plaza de capellán en la Real Armada de Indias. Causó asombro en la Corte, suscrita por un anciano que tenía tan brillante hoja de servicios, y el rey, no queriendo meter a D. juan en nuevas aventuras peligrosas, optó por atender su petición y escribió al arzobispo.

El arzobispo ante la petición del rey, no tuvo más remedio que ceder. Llamó a D. Juan a palacio.

-Por deseo expreso del rey, he cedido a encomendaros una misión pastoral. ¿Qué ejercicio queréis?
-Deseo una parroquia, ilustrísima.
-Pero ¿sabéis el trabajo que significa una parroquia? ¿No sería mejor una capillenía o una canongía?
-No, Sr. Arzobispo. Deseo una parroquia en donde dirigir a mis feligreses. Y si me lo permitís señalarla, os diré que en Sevilla hay una vacannte que es la que deseo.
-¿Cuál?          

Plaza de S. Lorenzo: Parroquia, a la derecha Basílica del Gran Poder

-La de S. Lorenzo, que está administrada ahora por los frailes de S. Antonio de Padua.

-¡Pero por Dios, D. Juan!¿Cómo le voy a meter en una parroquia donde viven los feligreses más difíciles de gobernar?
-Pues es la parroquia que quiero.

Fue nombrado. Aquel mismo día cumplía cien años y medio.

El arzobispo comentó con su secretario: -Bien, ya hemos satisfecho a ese pobre anciano su afán de ser párroco. Poco le va a durar con la edad que tiene, con los fríos de diciembre y aquellas paredes húmedas, el pobre se nos va a morir de una pulmonía por su tozudez.

Pues no; no se murió de pulmonía. Ni aquel ni al siguiente, ni al otro, ni al otro ¡Veindós años rigió con pulso firme la parroquia de S. Lorenzo de Sevilla!

Y no se murió de viejo, sino que se mató. Cierto día que había llovido mucho, y hubo de cruzar lo que se llamaba Las Pasarelas de S. Fco de Paula, unas escalerillas que cruzaban con la calle de Las Palmas, (hoy Jesús del Gran Poder), ni siquiera tuvo un mareo, simplemente se rompió uno de los peldaños con su peso y cayó de mala manera y se desnucó. Acababa de cumplir los ciento veintiún años. En dicha parroquia está enterrado. Sobre su tumba, con cierta dificultad puede leerse su nombre y sus azañas. Existe una extensa partida de defunción en que se detalla al detalle toda su vida. 

La chanza sevillana lo "bautizó" con el apelativo de "El Matusalén Sevillano" 














Fotos: Hermandad del Gran Poder y
www.visitarsevilla.es

Basado en:

Tradiciones y leyendas sevillanas.

José Mª de Mena, 2008.

Ed: Plaza & Janés.

22 comentarios:

  1. Sea o no real, como anecdotario de la perseverancia no tiene parangón. Si bien descubría tarde su vocación, ésta se manifestaba con encono y decisión. Nunca es tarde para llevar los deseos a la realidad. La edad, fueran tantos o casi cien años, era una proeza en tiempos sin vacunas, y más habiendo viajado por las Américas, así que mi enhorabuena por poder recordar y homenajear a tan sano anciano en Sevilla

    Un abrazo y feliz tarde de sábado

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    1. Hola Albada. Esto lo he oído como tema de debate . Acceso a documentos tan especiales yo no he tenido ni tengo, pero ofrezco la fuente de un prestigioso historiador y escritor para el que lo desee lo pueda comprobar. Personalmente a mí me parece que tiene más de leyenda que de historia, si bien toda leyenda está basada el un hecho real...excepciones a través del tiempo se dan y eso es innegable...

      Lo he compartido por lo curioso y en el fondo, con un toque de humor, dentro de las leyendas que en todas partes tenemos y como tú bien dices, la perseverancia es una virtud muy necesaria para conseguir metas., y esto para mí tiene todo el valor para los objetivos a lograr...Éste destacado hombre sí que existió en Sevilla.

      Gracias por participar.

      Besos y buen domingo.

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  2. Qué buena crónica sobre un personaje que sabía hacer y vivir la vida desde la acción. Un abrazo. Carlos

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    1. Hola Carlos. Dede siempre me atrajo lo relativo a lo curioso y la historia. Tengo mucho escrito sobre estos temaas en las etiquetas. La capacidad humana es tan amplia como sorprendente. Tiene el valor de la moraleja...con su chispa de humor de fondo.

      Gracias por venir.

      Abrazo.

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  3. ¡Madre mía! ¡Qué hombre! Era todo un fenómeno. No me extraña que le llamaran de esa manera. Es una historia muy curiosa. Muchas gracias por traerla para entretenernos un rato. Besitos.

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    1. Luego nos dirán que somos unos exagerados, pero vayan a las fuentes que cito. No obstante, en mi humilde opinión tiene mucho gran dosis de leyenda, pero, peroooooooo, jeeeeeee

      Besotes.

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  4. Pues si tu me lo cuentas yo me lo creo, esas cosas pasan, pocas veces pero pasan. Espero no ser ejemplo y que no me pase como a la prima de mi abuela que con cien años lloraba en una esquina y se le acercó una mujer a consolarla y le contó que lloraba porque su madre la había regañado, ¿por qué preguntó la buena samaritana -porque he hecho enfadar a mi abuela.
    Feliz fin de semana y abrazos

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    1. Jaaaaaaaaaaaa, eso me recuerda un chistede un anciano que fue al médico y le preguntó de qué murió su padre...¿Y quién le dijo que mi padre murió? Luego preguntó por el abuelo. -Estamos muy preocupados por él-es natural-dice el médico. -No, no es por su estado de salud, es que no quiere casarse, pero dejó embarazada a la novia....

      Besos.

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  5. Qué vida mås interesante. Un beso

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  6. Buenas noches ..que bonita historia hay que ver cuando una persona se propone algo lo lleva a cabo este es un buen ejemplo de ello ..desde luego el buen señor le dio tiempo hacer mil cosas en su vida .disfrutar de ella y luego atender las almas de los demás .
    Me encanto ..Un fuerte abrazo.

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    1. Tengo casos muy raros y sorprendentes, éste me gustó y lo he compartido con vosotros. Tiene su chispa, jeeeeeee,

      Gracias por tu visita.

      Un abrazón.

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  7. Una historia muy curiosa que tendrá más de leyenda que de historia ¿no?

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    1. Comparto totalmente tu idea, pese a lo que nos dice José Mª de Mena.

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  8. Lo de los 51 hijos , es natural. entonces no había "Gran Hermano" ni "Sálvame" en televisión. Ahora lo de los 122 años, es que me cuesta.
    Pero si tu lo dices, yo me lo creo.
    Besos.

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    1. Yo lo transmito, basado en el libro de Losé Mª de Mena. Resulta tan curioso como entretenido, con su mijita de chispa de humor, nuevamente tengo que decir que coincido contigo y Tracy...todavía hay cosillas más raras, jeeeeeee ¡Ojú, Juan!

      Besillos.

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  9. Gracias, querido prefesor.
    Enga, ahí te envio dos, uno para Carmen y otro para tí.

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  10. Que historia tan peculiar. Abrazos feliz domingo.

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  11. Menuda historia nos cuentas interesante y sorprendente, un gran personaje digno de admiración que consiguió todo lo que se propuso.Besicos

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  12. Hola Mari Carmen.. Magnifica historia.. Ya me contaras como es la parroquia de San Lorenzo (el santo de mi nombre) recuerdo que estaba en una plaza, pero no recuerdo mucho como es, tendré que remenar entre mis fotografias..
    Un abrazo..

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  13. Cuesta de creer tamaña aventura en aquella época, e incluso en esta.
    Besos.

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