martes, 26 de junio de 2018

TORRES MIRADORES




Torres Miradores: La Bella Escondida.


La ciudad de Cádiz no sólo es la ciudad más antigua de Occidente, sino muy bonita, cargada de fecunda historia, cuna de la Libertad.

Entre otros muchos atractivos encantos se encuentran las Torres Miradores,  fueron construidas  en su mayoría entre los siglos XVII y XVIII, momento en que la la ciudad era el puerto oficial de entrada de toda la mercancia procedente de América.

Entre ellas destaca la Bella Escondida, además de bella torre, que nace en el número 13 de la calle José del Toro, se esconde de la mirada de los transeúntes a diferencia del resto. (No se ve desde la calle).

La Bella  Escondida se edificó en el primer tercio del siglo XVIII para que fuera admirada por una mujer, hija del propietario del palacete de la céntrica José del Toro, (antes Verónica). Su autor es Antonio de la Cruz.

El padre de la joven, un adinerado burgués del siglo XVIII, la mandó a construir para su hija, que había ingresado en el convento de la cercana calle Feduchy, pudiera contemplarla desde el patio de su nueva morada. Tal monumento le haría sentirse orgullosa de su familia y le proporcionaría la suficiente fuerza para soportar los votos de castidad, obediencia y pobreza. Por eso no nació vinculada al mar, sino a la fe. Y no se levantó para observar, sino para ser observada, (esta es la hipótesis que defiende el actual propietario de la torre, Manuel Morales).

Las Torres Miradores hicieron mundialmente famosa a Cádiz. Eran lo primero que  divisaban los viajeros que llegaban del mar, y observaban la silueta pintoresca y diferenciadora que le conferían a la ciudad, desde donde se controlaban la salida y entrada de los barcos, no había comerciante gaditano que se preciara que al construir su casa no sumara en ella el añadido de una torre mirador.

Cádiz se transformó en el siglo XVIII en una de las cuidades más bellas de Europa, bien trazada, adoquinada, limpia, con casas señoriales más altas de lo común rematadas por una torre vigía. En 1717, Felipe V había dispuesto que se trasladasen a Cádiz la Casa de Contratación y el Consulado de Indias desde Sevilla, por lo que la ciudad obtuvo el monopolio del comercio dotando al puerto de Cádiz de una completa infraestructura y beneficiando enormemente al enriquecimiento y esplendor de la ciudad. 



Éstas dos últimas fotos pertenecen a la bellísima Plaza de España, ante el espectácular monumento a Las Cortes, mirando al mar...Se conservan muchas Torres Miradores, símbolo de una destacada y entrañable etapa de Cádiz, son joyas arquitectónicas...




Datos históricos y primera foto:
cadizspain.wordpress.com

Torres Miradores: 2ª y 3ª:
Antonio Sáchez Díaz.


A mis fieles seguidores:

Os voy a enseñar la casa que hasta hace relativamente poco perteneció a mi familia desde principios del siglo XIX, que un antepasado la compró para casarse. Es el número 24 de la calle José del Toro. Se conservan integramente las fachadas de la época. Un gran acierto.

 
 
Fachada, tomada desde la dirección de la calle Ancha.



Las tres últimas fotos, también son de Sánchez Díaz.


NOTA:


La dueña del hotel "LAS CORTES", Josefa Díaz, ha dado el paso de ofrecer la entrada libre desde su alojamiento hasta su azotea  para que podamos contemplar el edificio histórico, todo un detallazo.

lavozdigital.es