Foto: Precioso atardecer de la playa de la Victoria de Cádiz
Érase una vez tres amigos gaditanos muy forofos de la pesca, así que se pusieron de acuerdo para ir en el finde los amigos, una vez bien repletos de provisiones, zarparon en la embarcación. La mar empezó a "picarse" en medio de un fuerte viento y zozobró el barquito. Nadando consiguieron llegar a una isla desierta . Durante los primeros días, todo fue aceptablemente bien. Hicieron una choza para resguardarse, disponían de mariscos, aves y sus huevos, agua de un lago, y fruta terrorífica: el coco...
Después de una semana, uno de ellos, ganadero, sintió añoranza y echaba de menos a su gente y su finca. El segundo suspiraba por el puesto de pescadería de la "plasabasto" del Mercado Gaditano. El tercero, alegre y despreocupado, disfrutaba de una ansiada paz y tranquilidad de la isla.
Un día el ganadero paseaba por la playa con los compañeros, encontró, una vieja y bonita lámpara. La frotó y se les apareció un genio.
_Gracias por liberarme de mi prisión-exclamó, pídanme, cada uno de ustedes un deseo.
-Desearía volver a mi rancho -pidió el ganadero.
¡Puf!..y desapareció. -Yo quisiera estar de nuevo en mi puesto de pescado-indicó el pescadero. -Y cuál es su deseo?-preguntó el genio al tercer hombre. -Pues-dijo éste-, me siento muy solito aquí sin mis amigos. Desearía que volvieran... -¡Puf! ¡Puf! Dedicado a Juan L Trujillo. Foto: internet.
Gutiérrez, aseguraba que era el individuo más conocido del mundo y apostó con su compadre una sustanciosa suma a que el presidente de su país le conocía. Fueron al palacio presidencial y pidieron audencia. Ante el asombro de su amigo, el mandatario recibió a Gutiérrez con gran cordialidad. Aún no convencido, el amigo triplicó la apuesta, esta vez retándole a demostrar que el Papa le conocía. Gutiérrez aceptó.
En el Vaticano, no tardaron en darle permiso para hablar con el Santo Padre. Para que no quedara duda, anunció a su amigo que aparecerían juntos en el balcón durante la audencia. Al poco tiempo , se asomaron al mirador dos personas, pero el amigo no podía distinguir quiénes eran, debido a la distancia. Pidió a un joven italiano que llevaba unos prismáticos que le describiera a los personajes. El muchacho accedió: "Veo una figura de sotana blanca, sombrero y báculo dorado; no sé quién es. De lo que sí estoy seguro es de que el que está a su lado es Gutiérrez. Foto: internet.
Hoy os traigo una entrada muy especial para todos mis fieles seguidores, os ofrezco un tema de gran interés que hemos compartido frecuentemente entre nosotros: EL ARTE Y LA CREATIVIDAD. De la mano de mi primo, Antonio Ángel Ligero...coronando una fotografía memorable: Disco de Oro
Jarcha, celebrando el merecido Disco de Oro, el primero de la derecha es Antonio Ángel.
La trayectoria de Antonio Ángel Ligero, de Jarcha a dinamizar durante 20 años la vida cultural de Hinojos
Sábado 31 - marzo - 2018
Tras
ser número 1 en ventas en Europa y Sudamérica y estar a punto de ganar
el Premio Príncipe de Asturias con la mítica formación musical durante
la Transición, este onubense de adopción cambió de vida y se instaló en
Hinojos. Allí dirige desde hace más de 20 años la Coral Santa María del
Valle, uno de los coros más activos de España que este artista ha sabido
llevar al éxito.
El director de la Coral de Hinojos, Antonio Ángel Ligero.Ana Rodríguez. La Coral Santa María del Valle de Hinojos puede presumir de tener como director al integrante de un conjunto mítico, que compitió por el Premio Príncipe de Asturias de las Artes con artistas como Serrat, Víctor Manuel y Ana Belén. Hablamos de Antonio Ángel Ligero Álvarez, miembro fundacional de Jarcha, una formación sin la cual no se entendería hoy día la historia musical española de los años 70 y 80.
Antonio Ángel Ligero ha vivido siempre por y para la música. Afirma que “iba a clases de música desde que estaba en el vientre de mi madre”.
Hijo de una profesora de piano, corcheas y semicorcheas siempre
flotaban en su casa hasta que, a los 15 años, su madre falleció.
Cordobés de nacimiento, se trasladó entonces a Huelva, donde tenía
familia, y aquí ha hecho su vida desde entonces sintiéndose un onubense
más.
Antonio Ángel fue miembro de Jarcha.
Se formó como delineante, aunque con la base que le había
proporcionado su madre, y luego de manera autodidacta, continuó
profundizando en el estudio de la música. Así acabó creando dos coros,
uno en el Colegio Menor Santa María de La Rábida y otro en el Madre de Dios (actual Funcadia), hasta que nació Jarcha.
La formación estuvo compuesta en sus orígenes por Maribel Martín, Lola Bon, Ángel Corpa, Crisanto Martín, Gabriel Travé, Rafael Castizo
y, como no, Antonio Ángel Ligero, todos ellos amantes de la música
vocal. Desde sus comienzos, el grupo se caracterizó por combinar letras
de tema social con el rico patrimonio de la música popular tradicional
de Andalucía, introduciendo incluso instrumentos típicos del folklore
andaluz.
Durante más de 20 años fue solista e hizo arreglos corales para el grupo musical.
Antonio Ángel era solista, pero también componía y, sobre todo, hacía arreglos y adaptaciones de piezas corales, de ahí que comenzara a formarse por su cuenta en este tipo de música.
Su época con Jarcha duró casi dos décadas. Una etapa que Ligero
describe de la siguiente manera: “fue una época muy emocionante, muy
bonita, pero también muy estresante. Trabajábamos mucho. Un día
estábamos en Madrid, al otro en La Coruña, al siguiente en Cádiz… Nos sentíamos responsables de lo que estaba pasando en España en ese momento, de la Transición.
Te sentías en la obligación de poner a la gente al día y de
despertarlos. De hacerles llegar lo que había estado prohibido siempre:
la libertad de pensamiento, de expresión, el tener amigos que pensaran
distinto a ti”.
Jarcha simbolizó a toda una generación de españoles.
Con Jarcha sacó una docena de discos, siendo con muchos de ellos número 1 en ventas en España, Sudamérica, Holanda y otros muchos países europeos.
Entre los años 70 y 80 principalmente, el grupo tuvo una trayectoria
muy seria e importante, llegando a marcar toda una época de la historia
de España.
Por aquel entonces, Antonio Ángel compaginaba como podía su trabajo en Jarcha con el de director de la Coral Santa María de La Rábida,
cargo que aún ejerce en la actualidad. Pero llegó un momento en el que
este onubense de adopción se sintió “cansado y saturado. Quería hacer
cosas nuevas dentro del mundo de la cultura y el arte”. Por eso dejó
Jarcha y se presentó a la convocatoria de una plaza de técnico de Cultura en el Ayuntamiento de Hinojos en 1996. Aprobó y se convirtió en lo que hoy denominamos un dinamizador cultural.
Antonio comenzó a trabajar en Hinojos en 1997.
Cuando llegó al Consistorio hinojero, el músico reconoce que, al principio, para sus compañeros fue “un poco chocante que un señor al que ves en la tele todos los días, de pronto trabaje contigo”.
Pero fue algo momentáneo, poco a poco todos se acostumbraron a tenerlo
allí y Antonio Ángel empezó a llevar a cabo su nueva labor. En un primer
momento, analizó las carencias que podía tener la localidad desde el
punto de vista cultural, para luego, siguiendo las directrices del
alcalde y el concejal de Cultura del momento, y echándole imaginación, organizar actividades atractivas que captaran el interés de los vecinos.
“Empecé a traer grupos de música de todo tipo, representaciones
teatrales, creé un grupo de teatro en el pueblo… La gente respondió de
maravilla. Era una necesidad que existía en todos los pueblos andaluces
en ese momento. La gente estaba ávida de cultura, de tener acceso a escritores y poetas, a la música…”, recuerda Ligero.
Antonio Ángel dirigiendo la Coral de Hinojos.
Otra de las iniciativas que puso en marcha en la localidad fue la Coral Santa María del Valle,
una formación que nació de la siempre presente preocupación por la
promoción de la cultura en el Ayuntamiento hinojero. “Allí sabían que yo
dirigía la Coral Santa María de La Rábida y el entonces alcalde,
Antonio Gil, me propuso que hiciéramos un coro”, cuenta Antonio Ángel. Y
así lo hicieron, en 1997 realizaron una convocatoria abierta a la que
se presentaron bastantes personas, un hecho que el director de la Coral
justifica afirmando que “Hinojos es un municipio donde se valora mucho la música”.
Actuación de la Coral Santa María del Valle.
En sus 20 años de andadura, la formación hinojera, que actualmente
cuenta con unos 40 miembros, ha aprendido de los clásicos, permitiendo
que calara esa variedad de estilos -renacentista, barroco, folklore
andaluz…- para luego darles su impronta en un tratamiento coral.
“A partir de ahí hemos hecho mil cosas importantes”, admite su director. Por ejemplo, cantaron con Miguel Ríos el himno de Andalucía en un programa especial de Canal Sur con motivo del 28F. También grabaron un disco con la Banda Municipal de Huelva y la Coral Santa María de La Rábida
que recoge himnos y canciones tradicionales onubenses como ‘Mi Huelva
tiene una ría’, ‘La Punta El Sebo levanta’ o los himnos de Gibraleón y
Palos de la Frontera, composición esta última de Antonio Ángel.
La Coral Santa María del Valle participó haciendo los coros del disco de los Cantores de Híspalis ‘La Pasión según Andalucía’, en la inauguración del retablo de la Virgen del Rocío en la ermita de la Blanca Paloma y también en la apertura y clausura del Año Jubilar del Rocío en 2012.
En la aldea almonteña han cantado en las misas del Rocío y Rocío Chico,
además de en las funciones principales de instituto de la Candelaria de
los últimos tres años.
La Coral cantó la misa del Rocío Chico en 2015.
“La misa del Rocío de 2017 quise que fuera especial y metí una cantiga de Alfonso X ‘El Sabio’ mezclada con obras de Mozart, Händel, Los Romeros de La Puebla, el ‘Aleluya’ de Leonard Cohen
con un arreglo coral y letra adaptada… Fue el trabajo de un año y gustó
mucho. La prensa lo recogió en grandes titulares y me sentí muy
orgulloso”, comenta el director de la coral hinojera.
Asimismo, la formación ha participado en el espectáculo de Pepe ‘El Marismeño’ ‘Huelva, la luz del flamenco’,
con el que han recorrido toda España, y tiene un calendario de
actuaciones con eventos que ya son cita anual, como la misa de Santa
Águeda, patrona de Villalba del Alcor. Próximamente, los veremos cantar
el 26 de abril en la iglesia de la Concepción de la capital onubense,
donde pondrán música a la misa de la Hermandad del Rocío de Huelva.
“Estoy muy satisfecho con todo el trabajo que estamos haciendo. Somos, me atrevería a decir, el coro más activo de España.
No paramos de actuar. Ensayamos todas las semanas varias horas y nos
hemos convertido en una gran familia”, asegura Antonio Ángel.
Los 40 miembros de la Coral hinojera ensayan varias horas cada semana.
A la vista está que la música sigue centrando la vida de este hinojero de adopción, que se siente muy a gusto en un pueblo que lo acogió hace más de 20 años con los brazos abiertos y que ha sabido valorar el mundo cultural que Ligero se ha esforzado en ofrecerle.
“A la música debo todo lo que sé. Es mi vida y demostrar a la gente
que se puede hacer música maravillosa de los grandes genios y que pueden
interpretarla, eso me hace venirme arriba”, un sentimiento que provoca
la falta de ganas de jubilarse que tiene Antonio Ángel.
Por último, el director musical reconoce que está encantado de trabajar para un Ayuntamiento que sigue creyendo en la Cultura,
y de estar al frente de una Coral tan demandada. Un éxito que no
hubiera sido posible sin la profesionalidad de este hombre nacido para
la música.