sábado, 13 de julio de 2013

* DEFINICIONES QUE NO ESTÁN EN EL DICCIONARIO *

Cruces de Mayo: sana conviencia y participación.



ESPUMA: es puma, no león.

A. D. A. S: significado: asociación de idiotas dispuestos a superarse.

IMPACIENTE: individuo que espera con prisa.

FOTOHIGIÉNICO: tipo que sale una jartá de limpio en las fotografías.

JABÓN: pez muy difícil de pescar cuando estás dentro de tu bañera.

MAMIFEROS MARSUPIALES: son los que nacen en marzo, por lo general, buenos inversores en bolsa.

GILLOTINA: máquina de afeitar una jartá de exagerá.

JUDÍAS: judías machos.

INTELIGENCIA: dícese que es algo de lo que todos presumimos y que pocos tenemos. También, la cualidad intelectual que atribuimos a quienes están de acuerdo con nosotros.

JIRAFA: grúa que come hierbas.

JURADO: personas elegidas por la Justicia para determinar qué abogado miente mejor.

IMPARCIAL: persona que suele ser sobornada por las dos partes.

REMOLACHA: papa con la regla.

RELIGIÓN: es la hija de Esperanza y del Miedo, explicandole a la Ignorancia, la Naturaleza de lo Desconocido, (¡toma yá!).

VIDA: enfermedad de transmisión sexual.

PEATÓN: tipo que por fin encontró aparcamiento.

NOCHE: parte del día que no es del día.

ÉXITO: el único pecado imperdonable en un semejante, y no te digo ná si es mujer.

PAGAR: verbo que sistemáticamente se conjuga con el futuro imperfecto.

PATADA: es un montón de patos.

NÚMEROS ROJOS: zánganos en la colmena de un almanaque.

NÚMERO PRIMO: número que se deja tomar el pelo.

MIOPÍA: hábito de consumir opio.

IMPÍO: pollito mudo.

VIKINGO: navegante escandinavo que vivía orgulloso de andar siempre con los cuernos puesto.

VACACIONES: mes del año en el que dejas de trabajar y te conviertes en niñera.

TUTÚ: pareja sentimental del yoyó.

TRASTOS: chatarra que guardas.

SUPOSITORIO: medicina; que parece una grosería cuando el médico le dice al paciente: "...Y esto se lo se lo mete Vd. por el culo"...




 




...¡Basta por hoy, carámba!   

     
                                                  
Claver y jazmín, en mi balcón
                                                                                 

       

          

miércoles, 10 de julio de 2013

El Flamenco y la poesía como yo los siento: LOS TANGOS DE TRIANA, EL TITI Y EL ARTE DE PELAY C...

El Flamenco y la poesía como yo los siento: LOS TANGOS DE TRIANA, EL TITI Y EL ARTE DE PELAY C...: 1.-Los tangos del Titi, un legado familiar.             Me lo dijo El Moli, en una conversación relajada y amable: “Esos cantes son an...

Arte trianero en estado puro. Lo comparto con vosotros, no tiene desperdicio alguno. Disfrutenlo.

domingo, 7 de julio de 2013

** EL TEATRO **

                                                                              
Teatro Romano de Itálica.


Los sevillanos empezamos a ir al teatro hace cerca de MM años y dejamos, relativamente, de ir hace unas décadas. Comenzamos yendo al gran Teatro Romano de Itálica y casi acabamos cuando se derribó el Kurssal y S. Fernando. A juzgar por lo descubierto y por lo descubrir, el romano debió ser un teatro imponente, en el actuaría Diana Italense con sus cuadrus flamencus. Si siguen las excavaciones, el día menos pensado pueden aparecer los restos del apuntador en su concha y todo, con el libreto "Traiana et olé" en tablilla encerada, o de los acomodadores provisto de candiles de aceite en una mano y en la otra con la palma hacia arriba en ademán de recibir el sextercio de propina; y si aún se excava más hondo, hasta puede aparecer el camerius de Raphaelis, jiennense clásico donde los haya. Lo que sí sabemos es que era capaz para cuatro mil espectadores. ¡Cualquiera aparcaba su cuadriga una noche de actuación de Manolus Escobaris! Con tantas cuadrigas como habría aparcadas ¡Ni mijita! los agentes de los ediles impondría "multas" multas. Hay arqueólogos que sustentan, además de su familia, la hipótesis de que en vez de orchestra había un conjuntus guitarrus eléctricus.

El teatro se interrumpió con las invasiones de unos pueblos a quienes los hispalenses llamaron bárbaros precisamente porque no les gustaban las tragedias del cordobés Séneca. Después vinieron los árabes, que trajeron nuevos instrumentos musicales, se cantineaban con cierto estilo , antecedente de el de Emilio El Moro, y las moritas sabían levantar los brazos y menear las caderas con una jartá de gracia ¡Ojú!. Pero el teatro como tal no había, me figuro yo porque nadie entendían lo que decían. Así hasta el Renacimiento va un batihoja, cierra el taller y crea un grupo de teatro independiente que es sistemáticamente entorpecido por los esbirros de Felipe II a instigación de los esaboríos inquisidores. A trancas y barrancas estrenan obras como "Eufemia", "Armelina", "Medora" y "Los engañaos". La crítica decía que eso de bucólico-pastoril no lo entendía el público y que se aburría; que lo bueno del teatro de siempre, el de los misterios religiosos. Harto de la censura, va y se mete a pasota, pasándose a escribir de paso para café-teatro: era Lope de Rueda. Logró animar el cotarro teatral en Sevilla y se abrieron varios corrales de comedia como el del Coliseo, que para nada tiene que ver con el que se metamorfeó en Banco y, allá por el día del Corpus cundió la costumbre de los autos sacramentales, que no hay que confundir con los "gran turismo" alquilados para una boda.

También en el siglo XVIII se combatió el teatro en Sevilla y la batalla del Poder contra el teatro duró noventa años, de donde se deduce y se infiere que quien no se consuela es porque no quiere, y que viva la Pepa, si bien en todo tiempo cuecen habas, no es menos cierto que no cualquier tiempo pasado fue mejor y todo eso.... Hay que tener en cuenta que entonces el teatro era un lugar de diversión: el más importante . Allí se divertía hasta el apuntador, que era el bichito de la almeja situada en la corbata. El apuntador no tenía punta, pero se sabía de memoria el número que calzaba cada actor, no ni ná,  y cuando bostezaba se tragaba todo el polvo de las tablas. La gente se lo pasaba muy bien. 

Antaño, los sevillanos pasaban hambre fuera del teatro y se metían en él para consuelo de sus estómagos vacíos, porque allí había entremeses y carzuelas. Y sainetes que, según el diccionario de la R.A.E. son salsas que se sirven en ciertos manjares para hacerlos más apetitosos; y aún tiene estas otras dos acepciones gatronómicas: "bocadita delicado y gustoso al paladar" y "sabor suave y delicado de un manjar". Sin embargo, el telón de boca, a pesar de ser boca, no era vianda comestible. Aclaro, porque ya pasó de moda, que telón de boca es eso que va para arriba y para abajo. Los que más hambre pasaban eran los tramoyistas, eso que armaban la tramoya y se tomaban el escenario como si fuera un barco velero. Son los verdaderos héroes del teatro y no Hamlet ni Segismundo. Ellos deberían ser condecorados con decorados porque quienes andan entre candilejas, o se arriman a la concha (del apuntador, por supuesto), o se los llevas las diablas.

Hogareño, el teatro ha tomado otro rumbos, porque el cine empuja más que una vieja nerviosa  en una cola, y dicen que está en crisis. Uno de esos rumbos es el café-teatro, cuyo exclusivo fin es la diversión. Pero también habrá que buscar otros rumbos para el café-teatro a fin de consolidarlo. Entre las posibles fórmulas propongo los cañas-teatros, los dobles-teatro, los tanques-teatro, los maceta-teatros...aunque los que más público llevarían serían los tintos-teatro. Quienes se aferren a la ya tradicional infusión escénica del café-teatro podría probar, a ver si tienen más éxito, los descafeinado-teatro o los in-muy-cortito-casi-leche-manchada-sin-azúcar-teatro...


Dedicado a los seguidores que les apasionen el teatro, ea...




 

martes, 2 de julio de 2013

HISTORIA DE SEVILLA: LA ZARZUELA

  
 Para escuchar zarzuelas el público sevillano podía elegir entre cinco salas; tres durante todo el año-Duque, Cervantes y San Fernando-y dos en verano-Eslava y Portela-. De los cuales el del Duque era el único que disponía de compañía lírica titular y, por ende, solía presentar propia programación, frecuentando mucho el estreno de zarzuelitas locales, musicadas por compositores de la tierra y escritos sus libretos expresamente para comentar la actualidad sevillana, lo que produjo un público fidelísimo. También la zarzuela "Cádiz" era muy apreciada por los sevillanos, (con la que iré finalizando mi texto). 

Los otros teatros alternaban los géneros y abordaban la comedia, el drama, las variedades y la ópera, como es el caso del San Fernando, el de mayor aforo y más capacidad escénica, con un aforo de 636 localidades. Sobre éste había hasta cuatro pisos más: el entresuelo, con 83 butacas en su delantera y 163 en sus dos restantes filas; el anfiteatro con 84 en delantero y 103 en dos filas; una primera grada, con 92 localidades numeradas en su delantero, y el resto, bancos corridos sin numerar, con un aforo calculado en 250 personas. Aún había una segunda grada, que estuvo años cerrada, sin numerar y con un aforo menor, porque en los laterales, daba su altura, la visivilidad al escenario era mínimo. Fue el teatro más representativo desde su inaguración de Sevilla, de enorme prestigio. Una magnifica y elegante joya arquitéctonica, tanto de embocadura como de chácena, llegando a ser uno de los tres mejores de España y uno de los destacados de Europa. Y también era el más antiguo, pues se inaguró e 1847, mientras que el Cervantes databa de 1873, el del Duque, de 1876, y el veraniego Eslava situado junto a la Puerta de Jerez, de 1887, (entre la Estación de S. Bernardo y Menéndez y Pelayo, en la esquina de la calle Capitán Vigueras, se alzó el Teatro Portela en 1900.

Discutían los contertulios sobre la autenticidad popular de los sainetes madrileñistas y andalucistas; unos afirmaban  que el sainete era un género gestado por los madrileños, sin pensar, quizás, en las diferencias formales del sainete dieciochesco y el decimonónico; otros apoyaban que el sainete andaluz refleja mejor las costumbres del pueblo. Estos defendían a un compositor valenciano, José Serrano, (unos de mis preferidos, dicho sea de paso), que acertó a musicar diversas obras quinterianas, como "La reina mora" y "La mala sombra"; otros elogiaban sin reservas a Federico Chueca, de quien uno llegó a decir que había "compositores que personifican todo el carácter de su pueblo: Alemania tiene a Weber, Polonia a Chopín...Y España a Chueca. La zarzuela "Cádiz" tiene tanta fuerza como las polonesas de Chopín, o las obras de Weber...Indiscutiblemente, Chueca, como Cervantes, Goya o Murillo,es un artista esencialmente español". Y citaba la inspiración de la piececilla "Agua, azucarillos y aguardiente", cuyo número de los barquilleros entonó:

"Las niñeras y los soldaos
por nosotros están pirraos
y  dan cuartos a los chiquillos
pa que se los jueguen a los barquillos"

Fue elogiado por el sector madrileñista de los presentes, quienes aportaron el testimonio de la catedral castiza como calificaron a "La Gran Vía", citando a coro el chotis, de los ratas...

"Pobre chica
la que tiene que servir.
Más valiera
que se llegase a morir".

Se observó acertadamente, que no se podía encasillar a Chueca entre los castizos madrileños, pese a que naciera en la Villa y Corte, porque en "Cádiz", señores, derramó armonías muy andaluzas, por eso los sevillanos tenían preferencia en esta magnifica y muy gaditana zarzuela, como nos dice en el número de las caleseras:

"Pa sabé llevá con grasia
por la calle una calesa
con salero y calíá, olé y olá
se nesesita se de acá.
Mi papá nasió en Chiclana
y en er Puerto mi mamá;
y yo frente a La Caleta...
¡Eso es carne bien guisá!" 

En el romance del ciego, la polka de los ingleses, el tango, o el desafío a los franceses

"El Barrio de La Viña
y el Matadero
van a ser el asombro
del mundo entero"

CARTEL DE "CÁDIZ"


Bonita y aplaudida zarzuela
en dos actos, divididos en nueve cuadros
en verso original de 
D. Javier de Burgos
música de los maestros
D. Federico Chueca y D. Joaquín Valverde
Estrenado con extraordinario éxito en el teatro Apolo
de Madrid, el 20 de noviembre de 1886
con 500 representaciones continuas.
 
     
   PRECIO 10 CÉNTIMOS.
.............................

Se recordó a Fernández Caballero, citó la obra, en la que los enamorados eran una sevillana y un baturro: "El dúo de La Africana"...

"No sé ni dónde he nacido,
si en una o si en otra orilla;
Sevilla dice Triana, 
Triana dice Sevilla"

"El puente tiene seis ojos; 
yo  tengo dos solamente,
y echan mis ojos más agua
que los ojitos del puente".

Riendo abiertamente canturreó don Latino, con voz atiplada, en falsete, algo de coro:

"Se asegura que la tiple
y el tenor
ya en Sevilla se miraban
con amor
Y en Cádiz y en Valencia
y en Palermo y en Florencia
todo el mundo lo notó".

Y con su voz, aunque pianísimo, cantó:

"Africana gitana,
nacida muy cerca
del puente Triana,
si yo te seguí,
es que al verte, la muerte,
temiendo no verte
muy hondo  y muy dentro
del alma sentí"...




Para los que no conozcan el bello género  de la Zarzuela, pueden ir oyendo, si tenéis curiosidad, precisamente los números que cito en el texto, estoy convencida que os gustarán y disfrutaréis con la diversidad de esta música tan nuestra como deliciosa...





Fuente:
"Paseo por la Sevilla del 98"

J. Martínez deVelasco.
Ed: Castillejo-3ª edición.
(VII.)