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martes, 13 de junio de 2017

EL BALCÓN DE LA CALLE SANTA CLARA



Foto: Maldonati. Glorieta de Bécquer en el Parque de Mª Luisa, de Sevilla. Declarado Bien de Interés Cultural. En el centro del grupo escultórico hay un taxodio de los pantanos y traido de las Américas al jardín de los duques de Montpensier. Se realiza por iniciativa de los hermanos Álvarez Quintero, quienes donaron los derechos de autor de su obra "La Rima Eterna", para cubrir gastos. Obra del escultor Lorenzo Coudlant, fue inagurada en 1911.




Aquel niño de trece años soñaba con ser pintor de la Carrera de Indias. Su padre era un buen pintor, y el niño aprendía a dibujar, pero lo que le gustaba era dibujar barcos de vela: los galeones antiguos, las fragatas artilladas de sesenta cañones, que en el siglo XVII escoltaban flotas de doscientos navíos, la mayor flota que se ha visto en el mundo, grandiosa, descomunal como descomunal había sido el imperio.

Ah, pero eso se estaba perdiendo. Porque el muchacho de trece años había nacido en 1836. México había conseguido independizarse de España, tras la rendición de la fortaleza de Ulúa, y Perú tras la rendición del Callao, pocos años antes. Todavía cuando nació el muchacho se estaban firmando acuerdos internacionales consolidando y reconociendo la pérdida del Nuevo Mundo. Pero el muchacho no sabía esas cosas y seguía aferrado a su ilusión de estudiar la carrera de marino en la Escuela de San Telmo, de Sevilla, en cuanto cumpliera los catorce años. Y se matriculó en junio. El curso comenzaba en octubre. ¡Ay! El curso no empezó, la burocracia es lenta pero segura, Y la burocracia, aunque con años de retraso, se ha enterado por fin de que ya no tenemos colonias en América, no nos queda más que Cuba y poco más, y para eso no hace falta ya la Escuela de Marinos, la Universidad del mar, que formaba los cientos de pilotos cada año, para la Carrera de Indias; así que ya no hay flota, ni ruta.

Ay, el pobre muchacho. Ha cambiado sus sueños, ahora quiere dedicarse a las letras. Empieza a emborronar papeles, tanteando versos, a veces prosa.

El chaval había nacido, en la calle Conde de Barajas, número 18, en el barrio de S. Lorenzo, cuya calle principal es Santa Clara.

Aun extremo, la iglesia de S. Lorenzo, campanas a misa mayor. En la plazuela del costado vivió nada menos que Hernán Cortés. Y calle adelante, el palacio del barón de Sabarona, el convento de Santa Clara, donde estuvo el palacio del Infante don Fadrique, y la torre mitad románica mitad gótica, de la defensa del río. Más allá, el monasterio de S. Clemente, fundado por el rey Fernando el Santo, y patrocinado por Alfonso X el Sabio. Convento para infantas y princesas que se quedasen solteras, y hasta para refugio de la viudedad de alguna reina.

Y hacia la mitad de la calle, en la acera izquierda, el palacio de Santa Coloma. Los condes de Santa Coloma, que sutituyeron en el palacio a los Bucarelli, prócese de familia genovesa que en España fueron generales, almirantes y hasta uno de ellos virrey de México. Pero todo eso no vale nada. Lo que verdaderamente vale es la belleza de la condensa de Santa Coloma. ¿Tiene treinta años?

La condesa es la mujer más bella de Sevilla. No, no, la mujer más bella del mundo. Al muchacho de catorce años se le saltan las lágrimas de emoción cuando la ve cuidando las macetas del balcón, geranios rosa y gitanillas rojas.

La condesa sale al balcón dos veces cada día; por las mañanas, un momento, y al atadecer para regarlas. Sobre el balcón está recio y severo, el escudo en piedra con la heráldica familiar de los Bucarelli. Y en el borde del tejado, una hilera de nidos de golondrinas, que a esa hora del poniente revolotean sobre la calle, ante el balcón, de un extremo otro de la fachada del palacio.

Y el muchachito de catorce años lleva una larga hora esperando a que la bella condesa, la más bella mujer del mundo, salga al balcón. La condesa no mira más que a las macetas, a las golondrinas que pasan ante el balcón.

El muchacho no puede  contener sus lágrimas, sus lágrimas de enamorado sin esperanza. Amor, amor...

Se cerró la Escuela de Pilotos de la Carrera de Indias, y cerró este triste amor, por aquella mujer, la más bella del mundo, que nunca sabrá que un muchachito está llorando de amor por ella.

El muchacho se marchó a Madrid, a buscar fortuna en las letras. Escribió sin encontrar editor. Solamente pudo publicar sus versos en revistas pequeñas, marginales, pobres como él mismo.

Vivió pocos años. Sólo pudo alcanzar un empleo que le daba náuseas, figurar como director de un periódico, siendo el hombre de paja de una facción política, por unos céntimos.

Y se murió. Entonces se supo que era un buen poeta. Sus amigos, recogiendo donativos, y el donativo más espléndido lo hicieron el rey de España, Amadeo de Saboya y su esposa, ambas personas muy cultas y amantes de la poesía, pudieron costear la edición del único libro del poeta. Se publicó en Madrid, el año 1871, y en sus páginas se pueden leer unos versos de amor, dedicados a la mujer más bella del mundo, que se asomaba al balcón a cuidar sus macetas de flores. Los versos comenzaban con una triste queja de amor: "Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar"·... El libro se titulaba "Rimas", y su autor, muerto en plana juventud, se llamaba:
Gustavo Adolfo Bécquer...






Basado parcialmente en:

"Tradiciones y leyendas sevillanas"

José Mª de Mena.

ED: Plaza & Jané. 

16 comentarios:

  1. Vaya historia, eso le ha pasado a otros personajes, que hasta que no han cascado no se les ha reconocido su talento, y es una lástima. Conozco el Parque de María Luisa de Sevilla.

    Besos.

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    1. Ciertamente, no es demasiado raro valorar el talento de alguien cuando ya murió, se da en todo el mundo, desgraciadamente.
      Espero que una vez visto nuestro Parque de Mª Luisa, te fueras a ver la obra cumbre de D. Aníbal González, hay qeu contar con tiempo. el guía es optativo sabrás apreciar el arte y belleza...
      Un beso.

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  2. Hace ya tiempo que leí las Rimas y Leyendas de Becquer aunque estas últimas daban un poco de mieditis.Recuerdo muy bien la glorieta de Becquer ya que he estado allí en dos ocasiones.Besicos

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    1. Hola Charo, visitar el Parque y conocer las diversas glorietas, esculturas flora, etc es un recreo para todos los sentidos y si lo coronas co la historia eso ya es la repanocha. En todos nuestro país tenemos unos monumentos y encantos muy destacados ¡Somos muy afortunados!
      Besos.

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  3. Qué historia tan triste de un genio. Un beso.

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    1. Así es Susana. Para mí, el mejor poeta romántico del siglo XIX.
      Besitos.

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  4. Un repaso a la historia, monumentos, poesías, parques y flores, te ha quedado una entrada preciosa, Has empezado muy bien el grupo escultórico es precioso y está en uno de los parque mas bonitos del mundo, el de Mª Luisa. Un abrazo alegre

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    1. ¡Cómo me hubiera gustado haberte tenido de profesora, con esas "notazas"!
      Jaaaaaaaaaaaaaa ¡Marchando una mariscada para tu menda!

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    1. La biografía de este gran poeta es en sí misma una lección enorme.
      Un besote.

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  6. Como siempre en tus entradas se reflejan tus inquietudes didácticas,sobre la poesía yo opino que la novela o los temas de divulgación tienen mayor receptores que la poesía.A mi opinión, el poeta traspasa al papel los sentimientos que se desbordan en su espíritu , necesita comunicarlos, abrir su alma a las necesidades de compartirlos- Pero un poeta no creo que pueda vivir de ello como no sea muyyyyyy Grande.
    En cuanto a Bécquer si su vida no humiese sido tan corta, tendriamos un gran legado y de inmensa riqueza

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    1. La prosa, la poesía, la historia, las curiosidades y los relatos son lo que más me gustan para leer. Este blog se complementa con tus aportaciones y lo enaltece.
      Bueno, Bécquer nos dejó un gran legado, pese a que su vida fue corta.
      Gracias por participar.

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  7. En cualquier calle de Sevilla, en cualquier rincón o en cualquier plaza , es fácil apasionarse por una bella mujer. Hay tantas y tan bellas, que lo dificil es lo contrario.
    Besos.

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    1. ¡Ojú! Gracias en nombre de las sevillanas por tu piropo bien dicho, a la vieja usanza.
      Un besito.

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  8. Una historia paralela a la pequeña "fuente de los niños del paraguas" del Parque de Genovés de Cádiz

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    1. Ciertamente, es una tierna preciosidad esa historia.
      En tu blog la tienes, por lo que recomiendo a los seguidores la busquen en tu blog. Os basta con pulsar en tu nombre.

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