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sábado, 26 de enero de 2013

LA SEVILLA QUE SE NOS FUE: EL COCHECITO LERÉN, V






¿Quién no se acuerda de esto? Al fondo un instrumento callejero: el manubrio





"EL COCHECITO LERÉN"

  

El Cochecito Lerén existió desde hace muchos años en diversas ciudades españolas. Se trataba de un carro tirado por un borriquito, que por dos "gordas" nos hacía disfrutar a la chiquillería de un paseíto a los pequeños en aquellas añoradas tardes soleadas de otoño-invierno, toda una verdadera gozada.

Me contaron de niña que había en Triana un tal Arturo Torres, de conocida familia en la Cava de los Gitanos, perteneciente a la saga de "Los Jueces", apelativo que le pusiron a su abuelo, porque era un "tío mú serio". Arturo trabajó de joven en lo que pudo, en el muelle, en un cine de verano...con el tiempo y para mantener a su numerosa familia: 14 hijos, más otros 3 recogidos puso el negocio de el Cochecito Lerén . En princio era un recorrido por la sevillanísima Triana; Altozano, Betis, Castilla, Pagés del Coro...con el paso del tiempo, se trasladó a la Plaza de España, resultando algo emblemático el cochecito paseando a los niños de la época. En la actualidad, descendientes del entrañable Arturo llevan el negocio y es que la eterna infancia siempre estará ansiosa y alegre en vivir esas deliciosas aventuras...padres y abuelos, se recrean en esas imágenes que a la vez ellos vivieron...  






8 comentarios:

  1. Me has traido a la memoria mi propia infancia. Yo recuerdo mucho al churrero, que pasaba a las ocho de la mañana por mi plaza, y mi abuela bajaba todos los días corriendo a comprarle los churros para que desayunara. También me acuerdo del vendedor de bloques de hielo, cuando en las casas no había frigoríficos como ahora...¡Qué tiempos! Pero seguro que en Sevilla se daba esto mucho más, dado vuestro carácter tan abierto. Un abrazo

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    1. Sí, era bonito. Yo también recuerdo, entre otros muchos, el carro de las barras de hielo, que se troceaba en casa y se metian en el depósito de la nevera y mantenían frescas las compras del día, la "Casera" el tinto de mi padre, y el agua para beber, pero que parte de la familia prefería el entrañable búcaro, (botijo).
      Bueno, gente de carácter abierto las hay en todas partes, aquí añadimos un punto de sano buen humor, pero nada más.

      Muchísimas gracias por estar aquí.
      Un beso.

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  2. Ahora mismo estoy oyendo al vendedor de los barquillos, que decía" niña aqui está el de los barquillos, compralos pá tu chiquiyo" "ya llegó el barquiyero, mujé gastate er dinero". ¡qué pena! ya no se oyen esos pregones que eran màs bonitos que la lata de la publicidad televisiva.
    me gusta un beso

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    1. Niñaaaaaaaaa, moña de jarmineeeee, moñaaaaa. El maseteroooooo,traigo claveleeeeeee pá tu pelooooooooo. Parmito, gordo y ricoooooooooo, ar parmitoooooooo. Palo duuuuuu, niño, palo duuuuuuuuu. Vendo sisco picoooooooón, pá la copaaaaaaa, sisco picoooooooooón. Barquillo de canela, son de peseta y gorda, al rico barquillooooooooo, al rico Parisieeeeeeeeen.

      ¡Dios qué buenos tiempos de infancia! Entonces la publicidad era considerada un verdadero arte, cercana, sencilla, verdadera, en versos, a veces, sobre todo, ingeniosas y con salero muchas de ellas. Cuando me adentro en los datos históricos de mis historiadores favoritos, así como los que viví de chica, me doy cuanta de cuánta cosas hemos perdido, pero me alegra de haberlas conocido. La tentación de compartir todo esto, es imperiosa para mí. Me satisface y mucho que, al menos para algunos seguidores les guste esta labor que os ofrezco con toda ilusión.

      Gracias, Antonia.
      Besos.

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  3. Es estupendo recordar las ciudades de hace unos años, cuando todo tenía una pátina mucho más popular que, en nuestros días, se nos antoja más humana. Es mejor recordarlas así, con cierta añoranza. Aunque la realidad es que la vida era más dura en muchos aspectos, la pobreza y la miseria convivían con esas personas que recorrían las calles ofreciendo sus servicios. Está bien recordarlas como personas humanas a las cual echamos de menos. Un abrazo, querida amiga.

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    1. Sí, Isabel, era la vida dura por aquellos tiempos, pero había mejor gama de valores y se ponía alegría y humor, toda una filosofía cotidiana, que en gran parte desapareció, se basaba en la esperanza de vivir un tiempo mejor...cuando lo conseguimos, perdimos otra cosa mejor...

      Me alegra que te guste, todo un regalo tus palabras.
      Besos.

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  4. Se llevaron los tiempos
    los bandos y los pregones
    como se llevaron, niña
    la flor de mis ilusiones.

    Esta nueva entrada me ha transportado a mi niñez, la mayoría de los pregones que citas los recuerdo, otros más vagamente. Lo de las ropa del muerto, un detalle impagable. Muchas gracias por estas cosas. Un saludo.

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    1. ¡Qué arte tienes, miarma!
      ¿Sabes?, con tu permiso voy a subir al blog este pedazo de verso que has dedicado a esta en trada, de "cosecha propia".
      Aparte de recordar, sobre todo, voy aprendiendo muchas más cosas que no viví. Es una fuente muy valiosa y curiosa a la vez.

      ¡Mil gracias por participar!

      Saludos.

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