martes, 14 de junio de 2016

DEFINICIONES QUE NO ESTÁN EN EL DICCIONARIO



Foto: Antonio Sánchez Díaz. Cádiz Alameda de Apodaca, al fondo el colosal ficus, bellísimo lugar.




ACERO: empate sin goles.

AUTODIDACTA: individuo que aprende por sí mismo a conducir un auto.

BOMBILLA: bomba de pequeño tamaño.

CISNE: local en el que se proyecta "pecisnículas".

DECAPITAR: tocar el pito diez veces.

DISIMULAR: afirma acémila.

ENDOSCOPIO: prepararse todos los exámenes, menos dos.

ESTUDÍA: fecha de tu santo.

INDIGESTIÓN: trámite burocrático que hace un indio.

PARASOL: exclamación que usamos los sevillanos en estos días.

PEDAZO: enorme ventosidad.

PIMIENTO: miento tres veces y pico.

SOLVENTE: lo dice la luna durante un eclipse.

TOMATE:  toma té.

MAMÁ: persona que hace el trabajo de veinte sin renumeración.




SUELDO DIETÉTICO: el que te hace comer cada vez menos.

ESPOSO: lo único que me quedó de mi novio.

EXPERIENCIA: nombre que damos a nuestras equivocaciones.   

EXPERTO: persona que no le importa meter la "gamba" por segunda vez, porque ya sabe como arreglarlo todo.

TRANQUILIDAD: estado pasajero que no presagia ná bueno.

MAUSOLEO: último capricho de un rico.

CORAZONADA: timbre de alarma de los sentidos.

PENSAR: único verbo reflexivo.

PACIENCIA: forma menor de desesperación disfrazada de virtud...





Dicho en reuniones en la playa de La Caleta de Cádiz en la que cada uno aportábamos estas perlas y nos divertiamos un montón ¡Qué tiempos!       


             

lunes, 13 de junio de 2016

ADIÓS A LA TRIANERA JUANA LA DEL REVUELO



Juana la del Revuelo.




Juana Silva Esteban, cantaora y bailaora de 64 años de nombre artístico Juana la del Revuelo, ha fallecido el pasado martes, 7. De una extendida y larga enfermedad. El flamenco pierde una de sus voces más auténticas, a los cuatro años de enviudar de Martín Jiménez, con quien formó pareja en grandes tablaos y de quien tomó el nombre artístico, era conocido como Martín Revuelo. También actuaron con dos de sus hijos, Martín Chico y Carmen.

En una entrevista nos decía, "A mí no me hacen falta palabras, lo que mejor sé hacer es cantar , bailar y hacer potajes". Fue en la Bienal de Flamenco de Sevilla, a la que era habitual. Artista hecha en La Trocha de Sevilla donde salieron otros célebres grupos, triunfó en Madrid, donde trabajó en Los Canasteros y actuó con Manuela Carrasco en "Ayer, hoy y mañana del flamenco", así como con Carmen Linares en la Cumbre Flamenca de Murcia.

Después de su paso por los tablaos como Guajiro y grandes teatros de todo el mundo, como el Lope de Vega de Sevilla, obtuvo un destacado reconocimiento con el Premio de Bulerías, en 1983 en Mairena del Alcor, lo que abrió las puertas al flamenco más festero. Consagrada en su arte en 1996, durante la novena Bienal del Flamenco, en una fiesta trianera en un espectácular flamenco.

Cuenta con cinco discos propios: "Sevilla es de chocolate", ( 1988 ), "Sonekay" ( 1989 ), "Cachito de pan", ( 1990 ), "A compás", (1993), y "De dulce" (1997), también colaboró con producciones de su hijo y Raimundo Amador, Rafael Riquini y Mariana Cornejo.

Juana nace el popular barrio de Triana, en la calle S. Juan, la misma calle que cantaron los geniales y legendarios "El Pancho", "Los Caganchos", y en la que se celebró una boda de tronío, muy comentada en la Triana de 1930, la de Juan Jiménez conocido por el nombre flamenco de "Cepero de Triana", apadrinado por la Niña de los Peines y el que posteriormente fue su marido, Pepe Pinto.

Su repertorio abordaba sobre todos los cantes de fiesta como las bulerías y los tangos, pero también destacó en otros palos como cantiñas y los fandangos.

La cruel enfermedad la ha mantenido alejada de los escenarios en los últimos años. Festera por antonomasia, se podría decir que es la última cantaora de pololos y delantal, la última buñolera de los escenarios. Tenía el arte trianero en la sangre. El flamenco está de luto por tan inmensa pérdida.

Mi más sentido pésame a su familia y al mundo del flamenco... 


 Datos históricos recopilados.
Foto: internet.

sábado, 11 de junio de 2016

ELECCIONES DEL 26-J









En política, por lo general, las elecciones suelen parecerse a una obra de teatro. Las gana el partido que haga mejor puesta de escena, lo de menos es que sea verdad. La gente vuelve a caer, "tropezando" en el mismo hoyo. Pues desde pequeñita me enseñaron a analizar las situaciones. Hoy, a mis "taítantos" años, tengo que deciros que esa enseñanza me dio buenos réditos en la vida. Me pregunto el porqué hemos llegado a esta situación, en lo que se hizo o se dejó de hacer para  atajarlo y remediarlo. No me fijo en las promesas, en absoluto. Me fijo en quien da un paso adelante, ofrece una negociación contemplando  un interés general y reparo en los que han estado gobernando y la balanza que en la legislatura han tenido, resto y veo la diferencia. Y de los nuevos partidos las promesas ni son garantías ni me las creo tampoco, me fijo en sus respectivas conductas: propuestas viables, coherentes y si me llega tufillo de chantajes, me blindo de ellos...
Total, que estoy como todos vosotros, no ni ná...

A Cicerón le preguntaron qué había que hacer para ganar en política y él respondió: "Hacer promesas, todas las que quieran oír"...Todavía andamos con el cuento... 
Foto: internet. Ciertamente, pero administrandolo bien y aplicando celo en ello.


jueves, 9 de junio de 2016

* HISTORIA DE LA MANTILLA ESPAÑOLA *


                                                                                                                                            
Foto: internet, mantilla de Chantilly.




Foto: internet, mantilla de blonda.




No se sabe en concreto el origen, se cree que los primeros velos y mantos como  adorno y como prenda de abrigo son el punto inicial de las primeras mantillas conocidas, fueron utilizadas, principalmente, como piezas ornamentales en el vestuario de la mujer.

La evolución de esta prenda estuvo marcada por factores sociales, religiosos y hasta climáticos. Estos últimos eran visibles, en el tipo de tejido utilizado para su confección. En la zona norte se utilizaban tejidos tupidos. En el sur, se utilizaban tejidos con fines ornamentales, las de "fiestas" que se lucían en ocasiones señaladas o sencillamente adornadas, las de "diario".

Los primeros usos de la mantilla, se dieron entre el pueblo. No eran utilizadas por las altas clases sociales. Las utilizaban, más a modo de abrigo que como prenda ornamental, sin hacer uso de la peina.

A principios del siglo XVII,  se sabe que comienza una evolución de la mantilla dejando paso a una pieza más ornamental en el vestuario femenino , al sustituir poco a poco, el paño por los encajes. Lentamente empieza a extenderse el uso de esta prenda como ornamento, aunque habría que esperar hasta bien entrado el siglo XVIII para que la mantilla empiece a ser usada por las clases más altas, es cuando adquiere "postín" la prenda.

La reina Isabel II (1833-1868), muy aficionada al uso de tocado y diademas, empieza a popularizar el uso de la mantilla, costumbre que pronto adoptan las mujeres más cercanas a ella. Las damas cortesanas y de altos estratos sociales, lo que contribuye, a darle un aire distinguido y elegante, tal como ha llegado a nuestros días (aunque su uso es limitado).

Su uso tiene un claro retroceso, a la muerte de la reina, aunque se mantiene un cierto arraigo en el centro y sur de la península. Como podríamos " podríamos ver, se mantiene su uso, en lugares donde la utilización no tiene nada que ver como prenda de abrigo, sino meramente ornamental. Hoy día perdura esta costumbre y es más fácil ver mantillas en el centro y sur de nuestro país que en la zona norte. El más reducido uso de la mantilla en épocas siguientes al reinado de Isabel II, tiene entre otros motivos, su origen en el uso de otras costumbres que imponían los nuevos monarcas. Un hecho reseñable, es conocido como "la conspiración de las mantillas". Una forma de protesta de las mujeres españolas frente a las nuevas costumbres extranjeras que parecían imponer Amadeo I, rey de España, (Amadeo de Saboya, 1845-1890), y su esposa María Victoria, Amadeo I renunció al trono de España al cabo de poco tiempo, (sobre unos tres años), apróximadamente. Debido a la "ingobernalidad" de los españoles. A finales del XIX y a principios del XX, la mantilla deja de ser una prenda de uso. Tan solo se conserva, una pequeña "mantilla" que  suelen usar las señoras en la iglesia, a la que se la conocía como "toquilla", (pañuelo generalmente triangular), que se ponen en la cabeza, sin peina. Pero esta costumbre fue perdiendose hace unas décadas, hoy se entra en la iglasia sin "velo". Actualmente, la mantilla se puede ver mayormente, en los toros, la Semana Santa, bodas, procesiones y ceremonias diversas. Y hablando de ceremonias, vamos a ver cómo "vestir" la mantilla...

VESTIR LA MANTILLA

Para cualquier tipo de evento, (boda, toros...), debe tener el largo adecuado a cada persona. Por la parte delantera, deberá contar con un largo hasta la altura de las manos, y por la parte trasera, un largo hacia el final de la cadera, (no debe sobresalir del borde del vestido). Para evitar el "vuelo" de la mantilla, es conveniente sujetarla al vestido discretamente en los hombros). 
          SEMANA SANTA



     

Dicen los estilistas, que un truco para hacer una buena sujeción y con la suficiente "holgura"; ladear la cabeza al lado izquierdo y sujetarla al hombro derecho y viveversa. El vestido siempre negro y puede ser largo o corto, sin transparencias o muy escotado y si es corto, debe ser por debajo de las rodillas. Calzado negro, tacón medio o alto, tipo salón con medias negras, lisas. Complementos: Bolsito, guantes, rosario, pendientes largos o cortos, de plata, ( en Sevilla también se usan los encastados en coral), preferentemente un crucifijo en el cuello, medalla y menos un collar. Ojo, si se pone algo de lo dicho anteriormente en el cuello, no se debe poner broche en el vestido. Para cubrirse del frío, mejor una estola. No poner claveles en cabeza ni vestido.

El Jueves Santo la mantilla puede colocarse a media cabeza, el Viernes Santo, debe cubrirse hasta el nacimiento del cabello. La peina, proporcionada a la altura de la mujer. La mantilla irá fruncida muy igualdada y bien sujeta con un broche en la parte trasera de la cabeza.

Hay varias opciones en función del presupuesto y del gusto personal.

BLONDA

Es un tipo de encaje de seda, caracterizado por la utilización de grandes motivos, sobre todo florales que se realizan en seda más brillante que el resto de la mantilla (que se suele realizar en seda mate, para hacer resaltar más los bordados). Tiene una característica muy peculiar, que son las ondulaciones de sus bordes, al que algunos autores han denominado "puntas de castañuelas" por su similitud con estos.

CHANTILLY

Como su nombre indica, utilizan un tejido proveniente, de esta ciudad francesa, ligero y elegante. Al igual que el resto de las mantillas, suelen estar profusamente bordado en diversos motivos. 

TUL


Es un tejido delgado y transparente, de seda, hilo de algodón y podemos decir que es tachado de más "corriente". Suelen utilizarse a modo de imitación de las mantillas de blondas y chantilly. Son las conocidas mantillas de encajes.
Los encajes granadinos son tan valorados como únicos.
LA PEINA

 Una adecuada a nuestra altura y la de nuestra pareja, si vamos acompañadas. Las mejores son las de carey, aunque las hay de otras variedades. En todo caso, hay que ajustarla bien al moño y cubrirla de forma correcta y bien equilibrada con la mantilla.

UNA BODA

Si la boda es durante la mañana, podemos lucir la mantilla, con vestido corto. Si la boda es por la tarde-noche, con vestido largo. Hay que tener en cuenta dos cosas: solo se visten en ceremonias religiosas, (si la boda es civil, lo mejor es olvidarnos de la mantilla), y en todas las bodas de cierta etiqueta, (cuando se viste traje de gala o chaqué el novio. Por último, los colores. Según marca la tradición, la mantilla blanca o marfil, solo la visten las solteras, (excepto en los toros), y la mantilla negra queda reservadas para las casadas. (aunque hoy día no es raro ver como se vulneran estas normas...  
                                                  
Foto: gentileza de José Luis Tirado Fernández, cuyo documento de antaño añade un enorme valor a la entrada.
¡Gracias! 
     

                                                     
Foto: Franconetti, una menda con mis padres y hermano, Jueves Santo del año 1967. En otra ocasión me veréis vestida de mantilla, seguidores , soy muy clásica...





Datos históricos recopilados.



 

 

domingo, 5 de junio de 2016

ROMA: LA MUJER Y LA ABOGACIA




Hortensia, destacada jurista romana.





LA MUJER ABOGADA EN LA ANTIGUA ROMA...

En la Roma  antigua, a pesar de que la sociedad tenía papel protagónico de los hombres y no se permitía a las mujeres el ejercicio de cargos públicos, hubo épocas en que ellas pudieron ejercer la abogacía antes los tribunales.

Varios autores recuerdan casos célebres en los que las mujeres como Amesia Sentia y Hortensia fueron abogadas.

El Derecho y la mujer en Roma


La sociedad romana de la Antigüedad al igual que otras ciudades indoeuropeas de esa época, tuvo una cultura androcrática, caracterizada por el predominio casi absoluto de varones en las actividades económicas y políticas más importantes. 

A la mujer romana se le enseñaba domésticamente a ser una buena ama de casa, una buena hija, una buena esposa y una buena madre, mientras que, por otra parte, campos como la lectura, la escritura, la filosofía o las artes solían estarle vedados. Ello ocurría incluso en las familias acomodadas, cuyas mujeres, gracias a la existencia de esclavos y sirvientes, podrían haber dispuesto de tiempo libre para actividades culturales.

Es muy interesante que en la Roma repúblicana, aunque se consideraba que la abogacia era una actividad propia de hombres, su ejercicio no estuvo prohíbido de modo terminante a las mujeres y algunas de ellas intervinieron en los tribunales en casos que las hicieron célebres.

La existencia de mujeres abogadas debió revestir carácter excepcional, ya que de ella quedan muy pocos testimonios documentales. Al respecto, la principal fuente de la que disponemos hoy día es la obra de Valerio Maximo, un escritor del siglo I d.C que apareció en español en el siglo XVI con el nombre de "Los nueve libros de los exemplos y virtudes morales" de Valerio Maximo. 

De modo muy sucinto, este autor recogió las historias de tres mujeres romanas que actuaron ante los tribunales en el siglo I a.C en circunstancias muy diversas, estas fueron: Amesia Sentia, Hortensia y Caya Afrania:

Amesia Sentia: 

El primero de los casos relatados por Valerio Maximo en relación con las abogadas romanas data apróximadamente del año 77 a.C (Sir Wiliam, 2005, Ip. 135), la protagonista, Amesia Sentia.

"Amesia culpada, trató su causa en el muy grande concurso del pueblo juntados los jueces Lucio Ticio, y ejecutando, no solamente con diligencia, sino también con fortaleza todas las partes y números de su defensión en la primera instancia le dieron por libre casi todos los pareceres. A la cual  llaman Androgynes, porque siendo mujer, representaba asismo varonil. La escritura original del texto es: "Amesia Sentia rea causam suam L. Titio praetore indicium cogente maximo populi concursa egit modo que omues ac numeros defensionis non solum diligenter, sed etiam fortiter executa, et prima actione et poene cuntic sententiis liberata est. quam, quia sub specie feminae virilem animum gerebat, androgynen appellabant ( Valerio Maximo), 1688, 8. 3. 1, f 137 v).

El procedimiento romano, el pretor solamente indicaba el Derecho aplicable, ya que la apreciación de los hechos y las pruebas y  decisión final sobre el caso correspondían al index o juez propiamente dicho quien desempeñaba un papel algo similar al jurado anglosajón. Los jueces podían ser varios, como en el caso de Amesia Sentia o uno solo. Lamentablemente, Valerio Maximo no consignó de qué se le acusaba. Pero los cargos en su contra debieron ser muy graves para que el caso alcanzara notoriedad y congregasr un gran número de espectadores. Tampoco consignó el autor por qué Amesia tuvo que defenderse a sí misma, en vez de que la representase un abogado de profesión. Por el relato de Valerio se deduce que en su defensa Amesia dio muestra de gran habilidad e inteligencia, ya que no solamente fue absuelta, casi por unanimidad, sino que además se ganó el apodo de "Androgynes", ( mezcla de hombre y mujer).

Es relevante que no hay reerencias a Emesia Sentia en textos conservados de otros autores romanos, parece que su comparecencia en los tribunales fue un hecho aislado, es decir, que la protagonista no se dedicaba al ejercicio forense de modo habitual, sino que se vió obligada a ello en una sola oportunidad por circunstancias personales.

Hortensia


Cronológicamente, el segundo de los tres casos relatados por Valerio es el de Hortensia y el que conocemos mejor, ya que no solamente es mencionado por el autor, sino por otros autores romanos.
Además de fechas recientes el episodio que esa mujer protagonizó ha sido estudiado en la obra Women and Politics in Ancient Rome de Richard A. Bauman, autor de varios interesantes libros sobre la vida romana, (Bausman, Richard A., 1994).

Hortensia fue hija de un famoso político, orador y abogado llamado Quinto Hortensio, quien vivió entre el 114 y el 50  a.C, llamado "el rey de los tribunales" por Cicerón ( Smith, sir Wiliam, 2005, I pp. 525-528). Es de suponer que en la casa paterna ella adquirió suficiente cultura jurídica como para presentarse a un tribunal. El hecho que la llevó a hacerlo se produjo en el año 42 a.C, cuando Roma se hallaba en plena guerra civil, de un lado los llamados triunviros, es decir, Octavio, Marco Antonio y Lépido, y del otro los asesinos de Jilio César, y Casio.

Los triunviros, necesitados de fondos para la guerra, impusieron a las matronas romanas un considerable tributo. Entonces, en defensa de las mujeres se levantó Hortensia, (-olé su menda-), según relata Valerio. 
Entonces Quinto Hortensio volvió a vivir en su hija y tuvo aliento en las palabras de su hija cuya fuerza e inteligencia, si hubieran querido seguir sus descendientes, no se hubiera acabado tan grande herencia de la elocuencia de Hortensio en una sola acción de su hija. El caso fue recordado por el famoso jurista y retórico hispanoromano Marco Fabio Quintiliano, (35 d.C-100 d.C), en su obra, autor que al hablar de la cultura de algunas destacadas romanas, consignó que el discurso de Quinto Hortensio, pronunciado pronunciado ante los triunviros, es leído no solamente como un honor para su sexo, sino como todo un ejemplo.
Fue el historiador Apiano de Alejandría. (95 d.C-165 d.C), en su obra "Las Guerras Civiles", Apiano consignó que los triunvuros publicaron un edicto para obligar a 1400 de las mujeres más ricas de Roma a que hicieran un avalúo de su patrimonio y suministrasen para el servicio de la guerra la parte que los triunviros exigieran de cada una. Asimismo, se dispuso que las que escondieran sus bienes o hicieran un avalúo falso serían multados y se recompesaría a quienes las denunciaran.
Ante esta situación, las damas romanas decidieron recurrir a las parientas de los triunviros y tanto la hermana de Octavio como la madre de Marco Antonio las recibieron con toda amabilidad. No obstante, Fulvia, esposa de Antonio, las trató groseramente, al parecer porque Hortensia y otras compañeras eran adversarias de la causa de los triunviros.
Las mujeres decidieron presentarse ante el tribunal de los triunviros, que impartían Justicia públicamente en el foro romano, y designaron a Hortensia para hablar en nombre de todas. Los soldados y la gente se apartaron para dejarlas pasar y entonces Hortensia tomó la palabra:
"Como convenía a las mujeres de nuestro rango al dirigiros una petición, recurrimos a las mujeres de vuestras familias, pero habiendo sido tratadas de modo inaceptable por Fulvia, su conducta nos ha traído al foro. Vosotros nos habéis despojado de nuestros padres, nuestros hijos, nuestros esposos y nuestros hermanos, a los que habéis acusado de haber actuado contra vosotros, si además nos quitáis nuestro patrimonio, nos reduciréis a una condición impropia de nuestro nacimiento, nuestros modales, nuestro sexo.
Si os hemos hecho mal, como decís que lo han hecho nuestros maridos, proscribidnos como hacéis  con ellos. Pero si las mujeres no hemos declarado a ninguno de vosotros enemigo público ni hemos demolido vuestras casas, destruidos vuestros ejércitos o encabezado otro contra vosotros, si no hemos puesto obstáculos para que alcacéis cargos y honores, ¿Por qué debemos compartir la pena si no compartimos la culpa? ¿Por qué deberíamos pagar impuestos cuando no tenemos ninguna parte de los honores, las jefaturas y la política, por las que competís el uno contra el otro con tan perjudiciales resultados? ¿Por qué estamos en guerra, decís? ¿Cuándo no ha habido guerras y cuando se han puesto alguna vez tributo a las mujeres que están extensas por su sexo entre la humanidad?
Nuestras madres se elevaron una vez por encima de su sexo e hicieron contribuciones cuando estabais en peligro el perder  el Imperio entero y hasta la misma ciudad debido al conflicto con los cartagineses. Pero, en ese entonces contribuyenron voluntariamente y no de sus tierras, sus dotes o sus casas, sin las cuales la vida no es posible para las mujeres libres, sino solamente de sus propias joyas, eso lo hicieron no de acuerdo a un avalúo  fijo ante el temor de acusadores ni por la fuerza, sino conforme a lo que ellas mismas quisieron dar.
¿Cuál es ahora la alarma para el Imperio? Dejad que venga la guerra con los galos o los partos, entonces no seremos inferiores a nuestras madres en el celo por la seguridad común, pero nunca contribuiremos para guerras civiles, no os ayudaremos a ir en contra de hermanos.
No contribuimos con César ni con Pompeyo. Ni Mario ni Cinna nos impusieron tributos. Tampoco Sila, que en su gobierno tuvo un poder despótico, mientras que vosotros decís que estáis restableciendo la república. ( Apiano, 1913, IV, pp. 32-33).


Tomado de: Revista Estudio Nº 23, anual, 2010.
Continuará...