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sábado, 20 de agosto de 2016

* DE NIÑA A MUJER *





Foto: internet  Sevilla, Torre del Oro vista desde Triana.





¿Cuántas fases tiene la niñez? ?Qué etapa? ¿Cuándo empieza y cuándo acaba?...Hoy me viene a la memoria el exilio junto a mis padres huyendo de ls postguerra, destino a Tánger.

1946, yo tenía 7 años, conocía el final de la guerra civil, la escasez, el hambre, las cartillas de racionamiento, la miseria que cubría España. De mis recuerdos en Sevilla me viene la imagen de Eva Perón, el colegio  del Reloj de la Plaza de Carmen Benitez, nos llevó a la salida de La Puerta de Carmona con banderitas a recibirla. Era guapa, elegante, nos hicieron creer que ella traería la abundancia, el bienestar,...pero recuerdo que lo que sí me dejó a mí fue leche en polvo, algo es algo.

Tánger fue un paraíso soñado, decían en aquella época que allí se ataban los perros con longanizas. Mi primera impresión al pisar tierra africana, fue el olor, la ciudad estaba inundada por el olor a queso, a mantequilla, a café...

En la calle Correos, cerca de mi casa, había un Bakalito donde abundaban esos alimentos, ¡Y el pan francés! Aquellas barras largas, crujientes, inconfundibles.

Entré en el colegio de La Inmaculada, lo llevaban franciscanas, allí el amor, la dedicación de aquellas monjas que sabían de donde veniamos fue ejemplo de verdadera vocación y dedicación. Sor Eduvigis, la directora, a cuando terminé Primaria, creyendo en mí y en mi capacidad para estudiar habló con el entonces embajador D. José María de Longandio, y el gobierno español me concedió una beca. Entré en el Instituto Politécnico Español. Allí solo podías estudiar Bachiller o Comercio. Bachiller lo estudiaban los que podían después venir de la Península a estudiar una carrera superior, a mí me hubiera gustado otra, pero no tuve elección.

Mis años en Tánger quizás han sido los más significativos de mi vida, por el cambio de niña a mujer y por lo que allí tuve ocasión de aprender. Allí llegué con carencias, con falta de recursos, y en el 57 volvimos a España, la independencia de los moros precipitó el regreso de muchos españoles. Traía una formación que aquí posiblemente no hubiera tenido.

El destino tiene hadas y yo fuí tocada por su varita mágica y me dio la gran oportunidad de abrirme al mundo de la cultura, a un mundo donde la mujer aquí  en España aún no tenía un sitio, al menos, en mi escala social, la única salida era casarse...

Años más tarde, volví de visita, y me dio la impresión de que lo que allí viví solo  había sido un sueño, aquella ciudad antes cosmopolita, había perdido su encanto, hoy solo es una sombra de lo que fue, el guía árabe que nos acompañaba, al pedirle que quería ver el Zoco Chico, la iglesia de la Purísima, la calle Siaguins, me dijo, -"no la llevo porque va a usted a llorar-"...

No he vuelto a ir, pero todos los años los compañeros de promoción nos reunimos en alguna ciudad en las que unos y otros habitamos para recordar y mantener el sueño de los años bonitos de nuestrea vida...

 Concha Mingorance.



Querida Concha: yo cuando empecé a tener cierto conocimiento y abrí el almacén de los recuerdos de mi infancia en nuestro país ya se había superado todo lo horrible que arroja una guerra como aquella, quiero decir, lo más penoso. El peor de los males que puede padecer una sociedad es una guerra fraticida...¡Nunca más!

Yo tengo la versión "oficial" que nos enseñaron a todos en la escuela. La de historiadores, años después pero, sobre todo, la que me enseñaron mis padres, allegados, periódicos extranjeros de la época, documentales, testimonios de personas que la padecieron, de uno y otro bando...fue entonces cuando descubrí mi pasión por la Historia, reflexionarla, al hacerlo me permitía ampliar conocimientos y comprender, que es la llave del entendimiento...

Tú tuviste la oportunidad de crecer en una especie de oasis por aquellos tiempos. Lo peor estaba aquí. Tuviste una ocasión muy valiosa y la supiste aprovechar y me alegro de ello por ti. Una beca de estudios. Los que andaban por aquí, si podían comer un trozo de pan duro ya les habían tocado la lotería por ese día. He tenido la gran suerte de encontrarme con personas que me han contado sus vivencias, que me han reportado unos réditos de información, por consiguiente, de conocimientos, los he analizados y he llegado a conclusiones que de otra manera no me habría sido posible, al menos tal como ahora las tengo. Siempre me apasionó procurar averiguar el porqué de las cosas...

La infancia es una etapa muy influyante en nuestras vidas, es cierto. La tuya para la época fue bastante buena.

Todo evoluciona, Concha. Ya los barrios por donde crecí ninguno son ni parecidos, apenas se conservan casas con aquellos patios donde se celebraban fiestas familiares como bautizos, bodas y las entrañables Cruces de Mayo. Cuando la convivencia entre los vecinos eran muy distintas a las que se hacen ahora, en un porcentaje elevado.

Quiero manifestar que la deferencia que has tenido para compartir en nuestro blog tus vivencias infantiles es un gesto muy bonito y te lo agradezco infinito. Espero que a nuestros seguidores les aporten temas para reflexionar y que no les parezcamos dos señoras "tostonazos".

Un besote.   
 

10 comentarios:

  1. Como siempre, Gracias por compartir abiertamente mis vivencias,mis sentimientos. Los que somos hijos de la posguerra, rechazamos la sola idea de un nuevo enfrentamiento, sobre todo el pueblo contra el pueblo. Somos supervivientes y hemos luchado con uñas y dientes para salir adelante y conseguir un mundo mejor. Pero entre los artistas, los intelectuales, los artistas, los académicos etc etc, la mayoría ha salido del mundo de la pobreza, de los restos de esa guerra civil... Queremos desenterrar a los que murieron en esa lucha fratricida, siempre pienso que Europa bajo sus cimientos está llena de cadáveres que murieron y muchos inútilmente, solo por seguir a unos locos por el poder....

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    1. Absolutamente de acuerdo contigo, Concha. Aprendamos de experiencias pasadas, y desde la esperanza, aquella guerra fraticida no puede volver a ocurrir ¡Nunca más! Como en mi escrito manifesté.
      Unidos por el bienestar de nuestros hijos lograremos sortear a los irresponsables y faltos de escrúpulos que se empeñan en enfrentamientos estériles y mezquinos.
      Gracias por tus aportaciones que vienen muy bien y que al compartir con nosotros tus vivencias nos traes unas moralejas estupendas, ya que tenemos muchos seguidores que son jóvenes y no conocieron los años difícilisimos que pasó nuestro país. Bueno, las dos les hemos dicho el tiempo pasado que tuvimos. Debemos rechazar enérgicamente a los que busquen enfretamientos entre nosotros. Aprendamos del triste pasado que un día tuvimos....hace ya mucho tiempo.

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  2. Por edad, nací en el 50, lo peor de la posguerra ya había pasado, al menos por estos lares. Aunque si siguió el tema de la represión, encima aquí con el tema cultural se cebaron bastante. Hay una parte de la historia, la de los hechos familiares repartidos por los dos bandos que son los reales y no salen bien reflejados en los libros.
    Con afecto.

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    1. Bienvenido a mi blog, Alfred, opina libremente del tema que quieras, te lo agradezco.
      Sí, es como dices, hay asuntos que no los reflejan los libros y que sólo te lo pueden facilitar aquellas personas que tuvieron directamente las vivencias de ambos bandos y yo las escuché en su día para recopilar información, unas fuentes y me han sido útiles...ya van quedando poquitas...
      Nos costó muchísimo trabajo lograr lo que hemos conseguido entre todos y no estamos dispuesto a perderlo por locos con afán de poder. No vamos a caer en trampas mezquinas y disparatadas.
      Gracias por participar,
      Afectuosamente.

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  3. Concha, como es habitual en ella nos deleita con sus escritos, tanto en rimas como e prosa. En esta entrada ha descrito muy bien la España que conocimos en aquellos años fatídico que nunca debió de ocurrir, y que debemos procurar los que no tenemos ansia de poder que no ocurran nunca más.Mis recuerdos son idénticos alos de Concha, con la diferencia que mis padres aguantaron todo sin poder ir a ningún sitio,mis recuerdos están en Alcalá del Rio,yo gracias a Dios era muy niña y la niñez te da una inconsciencia estupenda para sobrevivir, yo hambre no pasé pero si carencia de mucísimas cosas, pero ¿sabes? fui feliz, mis padres lo consiguieron con su abnegación y su dedicación a mi hermana y yo, como sé que hicieron todos los padres de entonces, no hicieron un infierno de todo lo que pasaba y nunca comentaban lo que pasaba delante de nosotros, en eso los padres de entonces fueron auténticos héroes. Bueno vaya lata te he dado, besitos.

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    1. Eres de todas nuestras seguidora la "capitana" y espero que así sea por mucho tiempo...
      Ciertamente, Concha tiene magia en su pluma y nos deleita con lo que tenga a bien obsequiarnos. A mí sí que me tocó la lotería con vosotras y espero contar con vuestras aportaciones mientras viva y como no tengo la menor prisa por irme del mundo pues haremos esto que nos gusta y motiva por una jartá de años...
      ¡He dicho!

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  4. Respuestas
    1. ¡Olé mi niña!
      Enga, un saco de besitos desde Nervión.

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  5. De tostonazo nada, sino todo lo contrario. Ha sido un placer leeros y conocer de primera mano vuestras vivencias, que os han curtido como persona.
    Enhorabuena.
    Un beso.

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    1. Te agradezco especialmente tu comentario en un tema que , por lo general, evitan hacerlo. Siempre estás ahí y eso para nosotras es impagable.Compartir no es una palabra, sino un concepto de la vida.
      Un besito.

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