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jueves, 25 de febrero de 2016

EL VALOR DEL DINERO DE ANTAÑO


           





La diferencia del valor del dinero con el actual es inmensa, por supuesto. Echemos un paseo por la historia del primer tercio del siglo pasado.                          
Perra Chica, (vox populis). Monedita de cobre, emitida en 1870, valía 5 céntimos.

A finales de la década de los años veinte continuaba vigente la monedita de un céntimo, la "perra chica" y la de dos céntimos, la "perra gorda", vox populis. Eran conocidas las monedas de 5 y 10 céntimos, debido a que estas monedas llevaban en el reverso un león sosteniendo el escudo de España, cuyo diseño era tan malo que en realidad parecía más un perro que un león.

Mi madre, siendo una niña recordaba que el  céntimo tenía un valor "sustancial" para la chiquillería. Como recompensa, a veces, les daban 1 ó 2 céntimos. Por aquellas calendas, el medio kilo de pan costaba en la tahona 23 céntimos, es decir, que de una moneda de un real devolvían dos céntimos. Con esa monedita mi madre se compraba: 2 caramelillos, 2 castañas y su amigo 2 bolitas de barro para jugar a las canicas. También se podía adquirir por ese precio, unas bolitas con sabor a anís y lo mismo costaban unos diminutos caramelillos conocidos como "lágrimas". Por 1931 cuenta que hubo huelga a causa de la subida del precio del pan que pasó a ser de 25 céntimos el medio kilo. De ahí arranca que empezara a dejar de circular aquellas memorables moneditas.

Desde esta época, el valor de una viena valía 5 céntimos y 10 la barra o bollo. Un vaso de vino en la taberna del barrio, con aceitunas o "chochos", (altramuces), 10 céntimos y 5 solo. Por los años treinta, un par de zapatos para adolescente costaba unas 15 pesetas. Un vermut en el Casino de los Ferroviarios o en el Casino Mercantil, 15 céntimos con una aceituna y una anchoa, jeeeeeeeeee...

El agua de colonia coméstica para teñir el cabello se vendía a 5 pesetas en las perfumerías. Las fotos en Los Jardines de Murillo, (La Pasarela), 4 pesetas las seis. Una pastilla para teñir las ropas valían 65 céntimos, para teñir en casa. En tintorerías, un traje de hombre por 7 pesetas, un vestido de mujer por 5. En Casa Gago, (en la Cuesta del Rosario, Nº 7), los lutos se entregaban a las 24 horas.

Comer en la calle: restaurantes de primera por seis pesetas el cubierto nos podíamos dar un espléndido homenaje. ¡Un lujazo! Había pocos hoteles con teléfono en las habitaciones, era todo un signo de "postín", un lujo considerable de la época.
                                                                                                                   Foto: sevilla.abc.es
Confiteria Filella, en calle S. Jacinto, Triana.
Las confiterías las más selectas: "La Campana", (tenemos una entrada en este blog sobre ella), en la Plaza de La Campana. "La Gloria", en la calle Alcaceria, los merengues a 10 céntimos, también bollitos de leche y pasteles corrientes, las magdalenas especiales a 15 cétimos. El turrón a 3 pesetas el kilo...            

  En el año de la Exposición del 29, los hoteles de primera tenían teléfono en todas las habitaciones que costaba 25 pesetas el hospedaje en pensión completa, (un precio especial). El más caro de España por aquellas calendas, el Hotel Carlton de Bilbao.

Destacaremos que las tarifas de ferrocarril eran también muy baratas. Desde cualquier sitio de España hasta Sevilla, con motivo de La Exposición, costaba el billete de 2ª clase, el kilómetro 9 céntimos y un tercio.

Los alquileres de viviendas ascendían a 500 pesetas un gran piso de lujo amueblado con 4 dormitorios...

Ya oía mi madre aquello de : "Pero qué cara está la vida"...
   
Foto: internet. Una peseta de la II Repúbloca Española, conocida como "Rubia", por su color

12 comentarios:

  1. Y luego llego el euro y lo multiplicó todo... menudo timo nos hicieron...

    Besos.

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    1. ¡Menudo camelo fue eso!
      ¿Te acuardas cuando nos decían-"No cambia el valor, cambia la moneda"?-
      Un besito.

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  2. En este trabajo tuyo describes el valor del dinero haciendo comparaciones. Yo me permito darle otra interpretación ( con tu permiso).El valor que la gente le da al dinero. Para los que carecen de él en su expresión más necesaria, es importante. Pero lo que jama entenderé es a los que acumulan caudales pués es imposible puedan gastar a lo largo de su vida por mucho que dilapiden. Creo que es una enfermedad y por culpa de ese mal, o eee egoísmo entre la pobreza y la riqueza. Puedes vivir holgadamente, disfrutar de los beneficios de su trabajo , pero el millonario tiene en sus manos ayudar a los que la vida les da poco o nada

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    1. Querida "socia", puedes añadir lo que tu quieras, esta tribuna es plural y está abierta para todos. Pues a lo que te refieres creo que es debido a un gen que lleva un amplio colectivo y que se traduce:
      1-. Falta de escrúpulos.
      2-. Codicia.
      3-. Afán de poder.
      4-. Insolidaridad.
      %-. Inhumanidad...

      La Historia es Maestra, nos lo dice constantemente a través de los siglos. Y desgraciadamente ahora está con una virulez destructiva que espanta a los bien nacidos...
      Me encanta que participes.
      Besotes.

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  3. Completamente de acuerdo. Cómo no.
    Si pasa por aquí Montblanc, decirle que tengo un disgusto grande, un beso con todo mi cariño para ella. Me he encontrado con su blog cerrado. Qué pena.

    Un beso, Mari Carmen.

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    1. Sí, Rosa, a mi también me afecta el cierre de un admirable blog como el de Monblanc, así se lo hice llegar tan pronto lo supe. No es la primera ni la última que le pasa eso. pero soy optimista por naturaleza y desde la esperanza, confío en que algún día la volvamos a ver por estos lares y nos deleite con su gusto exquisito en sus entradas.
      Gracias por la visita, preciosa.
      Un besote.

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    2. Sí, eso espero también, no llegué a leer bien lo que pasó. Sentí no llegar a tiempo. Confío que se solucione.

      Muchos besos, Mari Carmen.

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    3. Coincido contigo, al menos un día de margen para que sus fieles lectores tuvieran la oportunidad de leer su despedida... Sólo te puedo contar que tiene motivos justificados. No sé lo que yo hubiera hecho...
      Buen finde, Rosa.
      Besos.

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  4. Me sumo por completo al comentario de Concha, y añado, para mi el valor del dinero es ql que se le quiere dar, en cuanto te sirve para poder adquirir lo que se necesita para vivir, lo demás que se lo metan donde les quepa a los siverguenzas que lo acumulan a costa de los demás,a mi me basta con ser millonaria del cariño de mi familia y amigos,y a eso si que no me gana ningún mal nacido que gana su dinero de mala manera, un besito

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    1. Y yo también, querida Antonia. El asunto es viejísimo en la historia del ser humano. El denunciarlo es lo que nos queda y en educar en valores a nuestros seres queridos, con la esperanza que vayan aumenteando los éticos y responsables a los ambiciosos sin escrúpulos, porque desaparecer no creo que sea posible, desgraciadamente, pero aquí quedan nuestros testimonios para la posteridad.
      Enga, un besillo.

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    2. Muy buena entrada que nos rememora un pasado lejano que afortunadamente no volverá. La comida sería barata pero no asequible. Las personas trabajaban demasiado para tan poco, al menos en las clases menos afortunadas, las que no iban a hoteles ni a comer a restaurantes...ni vacaciones ni nada. Solo trabajar para poder llevarse algo a la boca y alimentar a su prole. Supongo que serían la mayoría.
      Bueno no me enrollo y te mando un abrazo fuerrrte. (Y a ver que pasa con Mont Blanc. La echo de menos.)

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    3. Sí, eso de las "vacaciones", no se conocía por aquellas calendas entre los trabajadores, la comida en cuestión de materias primas eran mejores, pero no muy asequibles, se tenían muchos más hijos que ahora...Ahora se trabaja mucho, (el que lo consigue), y no se lo pagan con arreglo a las horas que "curra", en muchos hogares están sin trabajo... evolucionamos, evidentemente, pero no demasiado, sólo en el número de hijos el descenso es espectácular y los motivos son porque no hay estabilidad laboral y se cuentan con medios para que no pasen necesidades graves esos niños y antes no, tenemos más cultura, sí, pero con ella aún no hemos podido poner en su sitio a los políticos desalmados que nos roban...
      Yo también me enrrollo.
      Nuestra amiga, Monblanc, echa el cierre por motivos muy justificados y que le respeto. Me solidarizo con ella y veremos si lo retoma algún día. Aquí la estaré esperando. Su blog me dejó profunda huella. Yo la echo de menos muchísimo, congeniamos estupendamente...
      Tus nietos los veo preciosos, besitos para los nenes y para tí abrazos gordos.

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