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martes, 15 de diciembre de 2015

* RELATO BREVE: LA AZOTEA *











Era frecuente  por aquellos tiempos en Sevilla , el corral de vecinos y las casitas unifamiliares , con amplio patio en los viejos y populosos barrios; casa de dos plantas. Los balcones de la primera planta , disimulados por una espesa y florida enredadera de pitiminí. Tras el hermoso zaguán  y a través de una cancela de forja fechada en 1889 divisábase un patio cuajadito de macetas que desprendían deliciosos aromas y frescor.

Los vecinos, que no eran muchos, en las casitas, velaban el paso de las horas en la azotea,  entablando conversaciones entre las lindantes. Era costumbre muy arraígada en verano, tomar el fresco de la noche, los vecinos se sentaban en el poyete, se subían un búcaro, un melón o sandía para compartir. Se cultivaba echar el buen rato. Como nuestro magnifico poeta, Romero Morube que definía a la azotea:-"Floridos salones con techo de cielo"-. Reflejaba que en azoteas sevillanas se establecía una muy buena convivencia. Sobre estas tertulias a diferentes niveles, de azotea a azotea se solía hablar de la "caló orrorosa", el chisme del barrio, travesuras de los chiquillos, de lo "fatá que está la plasa de cara"...

Mi abuela contaba que durante la mañana, el tendido de ropas y el ponerlas a "soleá", blanqueandolas al sol, sin usar la lejía que era "veneno", (ellas tenían ya inventada la ecología). Por las tardes las muchachas subían a ellas para secarse el cabello al aire y después la ceremonia seductora del peinado, entonces lo que predominaban eran los bucles, hermosas trenzas, roetes y moños, que para su distribución se requería la colaboración de la madre, tata, hermana o vecina, eran matas de pelo largo, negro o castaño,
más raro rubio...(En la actualidad, mientras mayor se es más "rubias" lucen). 

Por fotografías he visto que eran peinados preciosos, unas peinadoras verdaderamente artesanas, entre los tiestos de flores y torres de los barrios.          

Los célebres comediográfos sevillanos, los Quinteros, estrenaron una bonita y chispeante comedia a principios del siglo XX, autores de mi devoción títulada: "La Azotea", que me dejó un grato recuerdo. De niña fue escenario de mis juegos y travesuras y de joven mi refugio, impagables  aquellos ratos compartidos o simplemente sola meditando, disfrutando de ver la calle, el horizonte y los niños jugando. Tanto en el patio como en la azotea eran lugares propicios para las celebraciones familiares en la que todos participábamos entregadamente. En el patio, solia ponerse las tradicionales Cruces de Mayo, y bajo el techo de la galeria se ponía el Nacimiento, en un tonel repleto de leña encendida nos hacía de calefacción y a cantar con las zambombas, panderetas y palillos y endulzando con alfajores, pestiños y rosquillas caseras, regados con aguardientes y vino dulce, no faltaban las peladillas...

Jamás olvidé aquellos tiempos que tantas huellas me dejaron. Los mantengo vivos y les cuento a mis niños aquellos perfumados recuerdos entrañables de una fragancia imborrable...

Foto: Santiago Martín Moreno: Central de Sevillana de Eléctricidad.
No os puedo ofrecer la visión de la fachada y menos de la azotea de mi casa porque la derribaron hace varias décadas. Era de estilo sevillano. Con azulejos trianeros en zanguán y patio, bellísimos, una pena, como tantos otros notables edificios sevillanos. Estaba ubicado en frente de esta casa edificada por D. Aníbal González, lo primero que veía desde mis balcones era esta joya, felizmente conservada, y espero que la sensibilidad y sentido común de los que manden en esto se imponga y no hagan atrocidades, que la conserven.
Es un homenaje al arquitecto más representativo de la ciudad, cuya obra cumbre es la bellísima Plaza de España de Sevilla.

18 comentarios:

  1. Precioso , precioso ...mi querida Mari Carmen !Eres afortunada de haber tenido unas vivencias maravillosas , con esa calidez y cariño.Yo también disfruto mucho cuando mi madre me cuenta sus vivencias y recuerdos que fueron más duros en aquella época , sin embargo , veo que fueron maravillosos y los cuentan con nostalgia , cuando veo fotografías me encantan , que vestidos más bonitos llevaban y que trenzas y recogidos de pelo más bonitos se hacían o cuando veo a mi padre de jovencito en su primera moto todo sonriente o cuando íbamos todos mis hermanos y yo (una renacuaja recién nacida )en el primer coche que tuvo mi padre ...jeje que tiempos !!!Las Navidades eran tradicionales y solíamos tener un único regalo cada hermano , pero creo que valorábamos muchísimo más las cosas que ahora en estos tiempos tan modernos. Me ha encantado esta entrada tan tierna y llena de cariño , un fuerte abrazo guapetona !!

    Besets !!

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    1. ¡Olé mi niña!
      Si te he traido bonitos y entrañables recuerdos, nada más que por eso ya me siento recompendada. Muchas gracias, preciosa. Crecí en un buen ambiente familiar y eso me dejó huellas imborrables, que he procurado mantener cuando he formado la mía propia, pero siempre dejaremos libertad para que los hijos enfoquen sus vidas según sus criterios, podemos ayudarles, pero ellos tienen que vivir las suyas.
      Lo bueno de los recuerdos es que se aprende de ellos y nos permiten "revivir" lo bueno y divertido y en eso, creo que tenemos las alforjas bien llenas, jeeeeeeeeeeee...
      Tienes razón, lo que también he observado es que antes no había tanto consumismo, (los que se lo puedan permitir). Por ejemplo, yo de niña, si sacaba el curso entero no recibía regalos de toda la familia, ni cuando lo hacía con buenas notas, eso sí, mis padres estaban muy contentos y me daban muchos achuchones, te aseguro que para mí eso era lo más significativo, era un orgullo ver a los papis así y ese era mi premio. Era mi "trabajo", como mi padre tenía el suyo y entendía que era mi obligación, total, que me enseñaron a no ver cuánto vale una cosa, sino lo que cuesta conseguirla, bueno, me dió estupendos réditos a lo largo de la vida y que espero sea larga para seguir disfrutando de todo lo positivo que me aportan mi familia, amigos y seguidores, no ni ná...
      Una docenita de abracetes, por lo menos, miarmaaaaaaaaaaaa...

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    2. A mi padre ya solamente lo puede ver en fotografías o en los maravillosos recuerdos que aún mantengo de él , desgraciadamente hace bastantes años que falleció , por eso me emociono todavía al recordarlo .Nos enseño que las cosas cuestan mucho sacrificio y esfuerzo y ante todo saber valorarlo y apreciarlo y esa lección ha sido de las mejores que he aprendido en esta vida. Veo que nuestras alforjas están bien llenitas de recuerdos preciosos !!!!

      Molts besets i forta Abraçada !!!!!!

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    3. Mis padres murieron hace muchos años, mi hermano también...
      Montblanc, es inevitable que a nosotros acudan los recuerdos, no por ser Navidad, sino por las vivenvias que disfrutamos en ellas con ellos...
      Nos vamos ententiendo estupendamente, esto acaba de empazar, creo que será la repera...
      Un abrazón, talla grande, jeeeeeeeeee...

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  2. Hermoso recuerdo el que nos traes, Mari Carmen. Nosotros vivíamos en la planta alta de una casa, con lo cual teníamos a nuestra disposición una gra azotea. Allí criaba mi padre palomos, pájaros y en verano cenábamos y algunas veces, a instancias de los más peques de la casa, accedía a que durmiésemos en ella. En sus paredes colgaba yo mis racimos de uvas para convertirlas en pasas y mi hermano "proyectaba" cine casero. ¡Qué buenos recuerdos aquellos!
    Gracias por habernos retrotraido en el tiempo. ¿Os habéias dado cuenta que no hace falta ser rico para disfrutar?
    Un abrazo y que la vida siga llenándonos de cosas hermosas y sencillas como estas.

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    1. ...Y tanto que no hace falta dinero para pasarlo bien, lo único que se precisa es creatividad, imaginación con ciertas dosis de sentido del humor, lo demás viene rodado, por supuesto, no escoger a gente muermo, pero de eso cada uno es responsable, jeeeeeeee...
      ¡Ah. las entrañables azoteas! En los lavaderos, teníamos bicicletas, sillas, mesita, libros, radio eléctrica con un cable largísimo, papel y lápices para dibujar, amahacas pegables, etc, todos los "avíos" para las tertulias...jugábamos hacer "juicios", eso era la repera, por supuesto que no me gustaba representar el papel de rea y cuando me tocaba, jamás consiguieron "condenarme", (parecía un político de los actuales), las mil y una argucias que me inventaba, jeeeeeeeeeeee...
      Las reuniones de La Caleta de Cádiz, imborrables también.
      Enga, otro abracete pá ti solo.

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  3. Preciosa y evocadora entrada de costumbres de nuestra niñez, yo tengo un monton al que ya le estoy dando forma, algún dia las iré soltando, los recuerdos de la casa de vecinos donde vivian mis abuelos y donde mi hermana y yo nacimos, un beso

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    1. Eso sí que será estupendo, ya estoy espectante, dale forma y a la "tribuna", con el rabo de lagartija que eres, de niña serías la repera...
      Gracias por participar, querida Antonia.
      Otro beso para tí.

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  4. Leer para gozar, para que cerrando los ojos seas capaz de vislumbrar por los renglones leidos vivencias que con el tiempo hemos agrandado y lo revivimos de nuevo. Lo consigues con este relato corto donde los que vivimos aquellos tiempos en los que la azotea era algo importante en nuestro dia a dia, vuelven son luces mas que con sombras a nuestro presente
    Mi azotea, la que recuerdo fue en Calle imperial ...... cerrare los ojos y me dejare mecer con los recuerdos que tu relato me ha traido

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    1. Me llegan a todos los rincones del corazón tus cariñosas papabras, querida Concha.
      Ciertamente, fue una época mantenida en el tiempo y hoy casi totalmente desaparecida, pero nada muere en este mundo definitivamente mientras se le recuerde. Merece la pena recordarlo a los que la conocimos y darla a conocer a los que por su edad no pudieron...
      Muchas gracias por tu participación.
      Un enorme besazo.

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  5. Es precioso recordar las vivencias de la niñez, esos momentos que quedan grabados en el corazón y jamás se olvidan, esos aromas diferentes, sí... porque todo olía diferente, olía a lo auténtico, a lo de verdad. En fín... que me pongo romántico. Bueno Mari Carmen, de todo corazón y en las fechas que se aproximan te deseo FELIZ NAVIDAD. @Pepe_Lasala

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    1. ¡Hola, "perdio"!
      Ya conoces Sevilla, su historia es tan hermosa como curiosa. Las etapas de nuestras vidas nos marcan en nuestras ciudades que tienen un encanto que se nos mete en los adentros para siempre.
      Te deseo una buena Navidad y que 2016 nos sea portador de bienestar y paz para todos.
      M.C.

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  6. Cuántas noches en Verano pasé en mi azotea sobre una manta. Allí creo que comencé a soñar y dar mis primeros pasos mentales sobre lo que sería mi caminar a través de la artes plásticas y la Literatura. Mi madre me decía que estaba chiflado, precisamente ella, que fue la que me metió el gusanillo. Corto porque me estoy saliendo sentimentalmente del tiesto.
    Gracias y otro abracete, este con sabor a polvorón. FELIZ NAVIDAD A TODOS TUS SEGUIDORES.

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    1. ¿Te acuerdas que también se sentaban en la puerta de las viviendas algunos vecinos las noches de verano? Así tomaban el relativo fresco de la noche y "arreglaban el mundo", mientras la chiquillería correteaba por los alrededores, con un buen búcaro y pepitas de melón que habían ´secado, (yo diría que tostado), al sol del día, o pipas de girasol, las abuelas lucían perfumadas moñas de jazmines en sus moños, había pocos coches y recuerdo los tranvías, en mi calle pasaba las lineas 1 y 2 y los postes, que servían de refugio a los peatones cuando no daba tiempo de cruzar la calzada del todo, estaban más desperdigados y servían de "farolas", no las horrorosas catenarias que nos pusieron en la Avenida, parecía un "bosque" de hierro...
      ¿Ves? este es el peligro, me entra la añoranza...

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  7. LA AZOTEA


    Entre hambruna y avatares
    fueron pasando los años,
    mas nunca faltaron reaños
    para aguantar los pesares.

    Veíamos miles de estrellas
    desde una manta en el suelo,
    que llenaban de consuelo
    las mil madrugadas aquellas.

    Nuevo amanecer, nuevo día,
    y a continuar disfrutando
    de una indescriptible alegría.

    Entre jardineras y arriates,
    la vida siempre desgranando
    los más bellos disparates.

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    1. El mejor de los broches de oro para uno de los recuerdos más queridos de nuestra niñez y juventud.
      ¡Mil gracias, Santiago!

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  8. Gracias a ti y a esa ventana maravillosa por donde algunos nos podemos asomar de vez en cuando y dejar algún que otro avioncillo de papel con nuestras cosillas...
    Un besillo de turrón.

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    1. Ah, pues voy a buscar la casa de D. Aníbal González que felizmente se conserva y está ubicada justo en frente de la mía, desaparecida como tantos edificios notables sevillanos. Tenía azulejos trianeros decorando el sanguán y patio, una pena...
      Las gracias a tí.
      Marchando uno abrazo de rosquillas, jeeeeee

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