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miércoles, 30 de diciembre de 2015

CAFÉS CANTANTES DE SEVILLA:






PARA LOS QUE LES APASIONEN LA HISTORIA Y CURIOSIDADES DE SEVILLA...

"LOS CAFÉS CANTANTES DE SEVILLA, SIGLO XIX"

Nacieron a comienzos del siglo XIX como lugares en que, además de flamenco, se programaban otros géneros. Pronto se convirtieron en escenario exclusivamente cabal. Sin embargo, los Cafés Cantantes de Sevilla acogieron no sólo a las mayores figuras de la historia del flamenco hasta los años treinta del siglo pasado, sino a intelectuales que fueron  a deleitarse  con el arte jondo a estos locales: Estébanez Calderón, Jacinto Benevente, George Borrow o Borges, entre otros muchos, están como visitantes asiduos, proliferaron en el centro de la ciudad, creando partidarios.                                 
Foto: M. Bohórquez. Silverio Franconetti.

Silverio Franconetti y Manuel Ojeda, El Burrero, pasaron de ser socios en el Café de la Escalerilla de la calle Tarifa, en La Campana, a ser grandes adversarios. Y en esa disputa comenzó una leyenda del flamenco que todavía perdura. Los cafés fueron la Bienal del siglo XIX, hasta que la piqueta acabó con ellos, (como otros tantos notables edificios sevillanos), coincidiendo con la entrada definitiva del flamenco en los grandes teatros. Muchos de esos locales conservan sus edificios originales. Otros no. Pero de ellos se escribe casi toda la historia del flamenco.

La ruta   para rememorar aquel tiempo en el que los locales iban corriendo de la La Campana a la calle Rosario para ver cantar a Fosforito el Viejo y en el otro a Antonio Chacón. Un tiempo en el que también hubo sangre. Y en el que se dio el mayor esplendor el género. Aquí comienza un paseo por los escenarios históricos de flamenco, verdaderos templos de arte.  

RUTA POR LA BIENAL DEL SIGLO XIX: LOS CAFÉS CANTANTES DE SEVILLA:

CAFÉ CABEZA DEL TURCO: estuvo en la calle Sierpes y se consideraba el más antiguo. La única referencia  conocida es la realizada por el escritor M. Chaves Nogales en su libro "La Ciudad" donde cuenta que el primer café cantante de Sevilla fue éste y fundó en torno a 1822. Dice Chaves en esta obra: "-Lo flamenco, los que se asombran al escuchar las mezcolanza de evocaciones, de sentimientos y conceptos antagónicos, a veces incomprensibles, que se viertan por la boca de nuestros cantaores en las fiestas del pueblo, deberían leer cuidadosamente esas páginas de Éstebanez, y a saber lo que eran nuestras diversiones, después de Olés, Tiranas, Polos, Serranas, Caleseras, Rondeñas, Granaínas y Sevillanas, se cantaban aquellos romances peregrinos, aquellas corridas de que tanto gustaba la gente del pueblo, Parece inexplicable, ¿verdad? Pues no hace más de cincuenta años que eran así las fiestas en Sevilla. No hay datos sobre los estilos que interprentaban, claramente  en los orígenes del flamenco y como lo conocemos hoy.

CAFÉ LOMBARDOS: estuvo situado en la hoy calle Muñoz Olivé, entre 1842 y 1847. Según Fernando el de Triana, junto a una sala de billares y se comunicaba con él, por lo que podría ser  que en realidad era la segunda sala del principal coliseo sevillano entonces. La principal figura de sus carteles fue la gran bailaora Juana La Macarrona, en la calle Sierpes.                                             
Café Cantante Suizo.


CAFÉ TEATRO SUIZO: estuvo en el 27 y 29, desde 1860 al 1899. Tenía salidas por la calle Cuna y Limones. Ese edificio se convirtió después en el conocido Teatro Imperial, durante muchos años. Tuvo mucha repercusión  en el flamenco, pero en Sevilla pasó sobre todo a la historia porque fue el primer lugar en ofrecer una sesión de cinematógrafo, concretamente el 17 de septiembre una en 1896. 

En el apartado jondo destacaron el maestro Pericet y Las Coquineras.

CAFÉ DE LOS CAAJONES: este café estaba en la Plaza de la Paja, actual, Ponce de León, en los años 60 del siglo pasado. Fue el lugar debutaron en Sevilla los famosos guitarristas: José Patiño, de Cádiz, y el sevillano Antonio Pérez.            
                                                                                                                                      
Foto: internet: La gran Pastora Imperio

CAFÉ DE LAS TRIPERAS: estuvo en la calle Triperas, hoy Velázquez. Entre otras grandes figuras de la época, allí se inició la gran Pastora Imperio, razón por la que actualmente se expone allí el busto de la genial bailaora sevillana, (cosa que no saben la mayoría de sevillanos). También fue lugar de actuación habitual del maestro de baile José Otero, que recordaba así: "Siendo yo muy pequeño, solía llevarme mi padre, y le oía repetir lo bien que bailaban Los Panaderos  Paca La Jerezana y el arte con que la acompañaba en la guitarra el difunto Pérez.                                                         
Foto: internet. Café del Burrero


SALÓN RECREO Y CAFÉ DEL BURRERO: situado en la calle Tarifa, 1, en la esquina con Amor de Dios, entre 1865 al 1880. Antes de ser café cantante, este lugar fue una academia de baile regentada por Miguel de la Barrera. Posteriormente se convirtió en el Salon Recreo bajo la gestión del malagueño Luis Botella, (durante tiempo se llamó, "Café Botella"), que contó con la colaboración del gran Silverio Franconetti. Unos años después, Botella se marchó y el histórico Franconetti se asoció con Manuel Ojeda El Burrero, apelativo referente a que se dedicaba a la venta de leche de burra. El local pasó a llamarse primero. "Café de la Escalerilla" y luego a "Café del Burrero" y llegó a ser uno de los más famosos de España, con actuaciones tan célebres como la mítica gaditana, Gabriela Ortega, madre de los famosos toreros sevillanos, los Gallos. Silverio se escindió en 1881, pero El Burrero continuó después en el número 11 de la calle Sierpes hasta comienzos del siglo XX, Ojeda murió tras partirse una cadera y su célebre café cerró. Entre los principales figuras que allí actuaron están: El Canario. La Carbonera...destaca el cantaor gaditano Fco Lema Ullet, Fosforito Viejo, que fue protagonista de una célebre disputa con el Café de Silverio. La primera referencia que se conoce de este lugar es la publicada en Sevilla el 25 de marzo de 1865 y recogida por José Blas Vega: "Salón del Recreo, situado en La Campana, calle Tarifa, número 1. En la noche de hoy habrá un extraordinario ensayo de baile nacionales  de palillos, contando para ello con ocho buenas parejas y asistiendo además el afamado cantaor Silverio Freanconetti, recién llegado de Cádiz; José Ordóñez, conocido como Juraco, y también varias gitanas para los jaleos".          
Foto: Internet, Antonio Chacón-


CAFÉ DE SILVERIO: el gran cantaor Silverio Franconetti decidió separarse de su socio El Burrero en 1881 y montó su celebérrimo café en el núero 4 de la calle Rosario, situado entre Tetuán y Méndez Núñez. Allí desfilaron los mejores. Contrató nada menos que a D. Antonio Chacón, (el "don" se lo ganó con su cante, vox populis ), considerado como el Papa del Cante, que se presentó en su local en 1886. Se estableció entonces una pugna por el trono del flamenco entre Chacón y Fosforito, de manera que pese a sus desavenencias con Silverio y El Burrero tuvieron que ponerse de acuerdo en los horarios para que el público pudiera asistir a los dos cafés en la misma noche y ver a ambas figuras. Pasar por el café significaba estar consagrado. Figuras como La Macaca, La Serrana, La Serneta, Dolores La Parrala, Pepa Oro, El Perote, La Rubia, Antonia La Gamba, Juana La Macarrona, La Malena, Antonio el Pintor, además del mismo Silverio y otros muchos destacados artistas. De allí pasó a La Campana para abrir el el Café Novedades, auténtico templo de la época dorada del flamenco con figuras como la Niña de los Peines, La Macarrona, Juan Breva...  
Foto: Internet. La Niña de los Peines.



En 1889, Silverio decidió cerrarlo. También fue el año en que Franconetti murió, relativamente joven.
Foto: internet. Café Novedades.



SALÓN NOVEDADES: el "Novedades" fue fundado en 1897 por Fernando González de la Serna y Pino, como café de conciertos con el propósito de recuperar el espacio perdido con la desaparición de los antiguos cafés cantantes de El Burrero y Silverio y el Salón Filarmónico. Este espacio ocupaba la casa número 7 de la entonces calle Santa María de Gracia, esquina a Martín Villa, antigua calle Plata, El edificio más estrecho al principio, fue construído en el siglo XVII por Nicolás Grubel y sus descendientes residieron en él a principio del siglo XIX. En 1809 consta que fue residencia del marqués de Alventos. Fue derribado, (para dolor de los sevillanos), el 19 de marzo de 1923, y fue cuando se hizo el ensanche proyectado en 1895. "El alcalde Palanqueta", Antonio Halcón y Vinet logró comprar el inmueble a la propietaria, Dª Salvadora García de Leániz, después de años de pleítos y resistencias. El día de su demolición se congregó una enorme multitud en la Plaza de La Campana, dolidos que portaban pancartas que decía: "Novedades, nunca te olvidaremos". No en vano, allí había los más grandes del arte en Sevilla: La Coquinera, Manuel Torre, Pastora Imperio, El Niño Medina, Rita Ortega, La Malena...y unos jóvenes que aprovecharon la oportunidad que daba este café de que salieran a cantar los aficionados y que pronto se convirtieron en grandes figuras históricas: Pepe Marchena, Pepe Pinto, (marido de la Niña de los Peines), El Carbonerillo...hubo muchos más, como el Apolo, en El  Arenal, el de La Marina, el Vista Alegre, el Kursaal, el Ideal Concert, Café Madrid, el Filarmónico o la Nevería del Burrero, situada junto al Puente de Triana, donde el 13 de agosto de 1885, el padre de la cantaora La Rubia apuñaló al cantaor El Canario, dándole muerte, un suceso que lastró ya para siempre la reputación de estos locales que hoy ya sólo existen en las hemerotecas.



Foto: internet. El Kursaal




http://sevilla.abc.es/cultura

 

8 comentarios:

  1. Me encanta saber la historia de las cosas.
    Gracias.

    Feliz 2016.

    Besos.

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  2. Me ha encantado esta entrada pues mi padre me hablaba de esos cafés cantantes, que él no llegó a conocer, pues élaún no había nacido pero lo conocía de oidas y hablaba de las artistas que actuban allí. un beso

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    1. Tuvieron mucha relevancia en nuestra ciudad, así como en otras.
      Fue Silverio el que llevó el Flamenco a los escenarios desde las tabernas y tuvo sus partidarios, naturalmente...
      Duraron muchos años y fue la época dorada de aquella manera de representar y sentir el ARTE, con mayúsculas.
      Un ósculo.

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  3. Y a mí también, Xavi. Si pulsas en la etiqueta de este blog: "¡Sabias qué...?", encontrarás los orígenes de los dichos populares, por si te apetece echarle una miradita.
    Todo lo mejor para tí en este 2016.
    Un abrazo.

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  4. El flamenco seria de otra forma sin los cafés cantantes, no sé cómo, pero distinto. Muy buen trabajo, Mari Carmen.

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    1. Comparto ese criterio. La verdad es que es un tema tan interesante como apasionante. Francamente, me hubiera gustado mucho conocer aquella etapa de Sevilla...
      Gracias por tu comenterio.

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  5. Extraordinaria historia sobre el cante flamenco, que nos abre la pluma sagaz de la autora de “Aula abierta”; demostrando el virtuosismo de un destacado protector, considerado el “catedrático y padre” de este arte y que Mari Carmen, podrá estar orgullosa, aunque no se envanecerá de llevar el apellido de uno de sus remotos antepasados. ¡Enhorabuena!.

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    1. Me encantan estos temas, son apasionantes y una fuente de enriquecimientos vitalicios, compartirlos es un orgullo y un deleite, sigo los blogs afines y a los que tanto tengo que agradecer por lo mucho que me aportan y tanto aprendo. Gracias amigo Paco, por lo demás eres un exgerado amistoso, jeeeeeee...
      Feliz año, que B.T siga cosechando muchos éxitos en 2016.
      Con afecto.
      M.C.

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