Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

BLOG

BLOG

jueves, 25 de junio de 2015

REFLEXIONES CON MORALEJAS: HIJOS

Un día nuestros hijos se marcharán de la casa y cuando la pareja se encuentre juntos, maduros y el nido vacio, recordaremos lo que les dijimos el día que marcharon:
"Podemos enseñarte cosas, aportarte otras muchas, cuidarte y ocuparnos de lo que podamos, pero no de tu vida, que la tienes que vivir tú. Lo que sí podremos es ayudarte a construirla. Empiezas una nueva etapa, sabes que siempre estaremos a tu lado para todo mientras vivamos. Esta etapa para nosotros es un premio extraordinario. Hemos culminado nuestra tarea y con gozo veremos el comienzo de la vuestra"...
Especialmente a todos los padres que me sigan.
Lo comparto con vosotros, fieles seguidores, pero lo mejor viene  más abajo con las reflexiones de D. José Saramago...
Amistosamente.
Mari Carmen.



10 comentarios:

  1. Quería comentarte , mi querida amiga,que al leer estas reflexiones de Saramagp,sé que es una realidad y una verdad indiscutible, pero a solas con mis pensamientos, me digo esa frase tan conocida como es : El corazón tiene razones que la razón no conoce.
    Y, los padres siempre diremos MI HIJO ..MI, MIO,y difícilmente nos desprenderemos de esa sensación
    Lo cual no quiere decir, que cuando los hijos llegan a la madurez , han de elegir su camino sin que nosotros le entorpezcamos,y hemos de respetar sus propias decisiones..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Naturalmente, Concha, siempre diremos -"mi hijo/a"-
      porque así es, lo hemos llevado creciendo en nuestras entrañas, lo hemos parido, amamantado y dedicándoles nuestros mejores años de la vida, junto al marido, también importantísimo para mí.
      Es la sensación del nido vacio, pero la satisfacción de culminar la meta que un día, con tu esposo decidiste emprender con tanta ilusión y AMOR, con mayúsculas, Concha.

      Gracias por estar ahí.
      Besos.

      Eliminar
  2. A esta entrada de Saramago le complementa este poema de Begoña Abad:

    No necesito un hijo que me quiera,
    ni que sea feliz, ni hermoso,
    ni que triunfe y me sonría,
    ni un hijo que me cuide,
    me proteja, me tutele.
    Necesito, simplemente,
    un hijo que me sobreviva
    y al que poder amar hasta el final.
    Si me faltara,
    ¿qué haría yo con tanto amor
    como me crece para él
    cada mañana?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡¡PRECIOSO!!!
      Manuel, esto llega hasta lo más hondo. Mira, gracias a mis seguidores esta entrada tendrá un final sublime.
      Mil gracias por tu aportación y sensibilidad.
      Un orgullo enorme contar contigo en esta tu casa, querido amigo.
      Afectuosamente.

      Eliminar
  3. Muy bonito. Yo también lo comparto plenamente. Tener un hijo, amarlo y cuidarlo es lo más grande que se puede hacer en la vida. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida amiga, lo has expresado: preciso, claro y conciso, amém.
      ¡Un alegrón verte de nuevo por aquí, gracias!
      Un besazo.

      Eliminar
  4. ¡Ay los hijos y las hijas! ¿Por qué se querrán tanto? Es lo mejor que nos ocurre en la vida y la plena satisfacción es cuando vuelan solos, y si vuelan bien a veces nos ponemos una inmerecida medallita que solo le corresponde a ellos, que son los que trabajan y luchan por mejorar. Pero una cosita amiga Mari Carmen: si queremos a los hijos e hijas...¿Qué decir de las nietas y nietos? El corazón humano es insaciable de amor. Siempre cabe más. ¿O no?
    Abrazos amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ay, los nietos!
      Antoñita, cuando oígo a algunos amigos decir que se quieren más que a los hijos, discrepo cordialmente, respetando siempre criterios, les contesto: "No pienso ni siento así, los hijos no están por delante de nadie, mis hijos son mis hijos y nadie los puede suplir. En todo caso, al ladito de ellos, junto al marido e hijos"...
      Lo que sí te digo es que esta maravillosa experiencia la vivo con total intensidad, me trae un sin fin de recuerdos cuando sus padres tenían la misma edad, sobre todo, en esta parte de la vida he aprendido lo insospechado años atrás, me lo tomo con más sosiego, más filosofía, he aprendido mejor a vivir. Y resulta un fastidio que ahora no te sobre el tiempo precisamente ¡Jolín!
      Enga, un abrazón gordo.

      Eliminar
  5. Totalmente de acuerdo. Al leerlo, se percibe que nada queda por añadir, que es totalmente cierto. Un fuerte abrazo de corazón. Me despido de ti por el Verano ya hasta Septiembre. @Pepe_Lasala

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ciertamente, Pepe, esto llega profundamente tanto al corazón como a la cabeza, me ha encantado compartirlo.
      Te deseo unas estupendas vacaciones y cargas bien las pilas, en septiembre, de nuevo al "tajo bloguero", jeeeeeee...
      Abracetes,
      Mari Carmen.

      Eliminar

A la espera de moderar comentario