Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

jueves, 27 de noviembre de 2014

* TRIANA: CALLE DEL DUENDE *

                                                                                       
Triana: convento de San Jacinto.




A la terminación de la guerra entre Inglaterra y Francia, que se libró en España, y que impropiamente llamamos "Guerra de la Independencia", al avanzar los ingleses y tropas españolas por Triana, expulsando hacia Alcalá de Guadaira a los franceses y tropas españolas llamadas afrancesadas, se produjo un encuentro en el terreno que está comprendido entre el actual hospital de la Cruz Roja de Triana, y la Cava, (hoy llamada Pagés del Corro), en unas huertas que antaño se llamaban "El Mantillo Alto", en uno de cuyos callejones entre huerta y huerta quedó muerto un oficial francés.

Pasado algún tiempo, terminada la guerra, se empezó a edificar aquella zona formándose una calle, y los primeros vecinos observaron que a horas desusadas salía un hombre que recorría la calle y volvía a entrar en la misma casa de que saliera.

Pronto los vecinos de por allí empezaron a manifestar su temor, deduciendo que por las noches salía el espíritu de aquel francés que fue muerto en el último combate. Y como la gente era entonces piadosa y creyente, acudieron al vecino convento de S. Jacinto para pedir a los frailes que hicieran los posibles para que aquel ánima en pena abandonase el lugar y dejase tranquilos a los moradores de la calle. Pero de nada sirvieron los exorcismos, procesiones y rosarios de la aurora, porque de vez en cuando, inesperadamente, algún vecino que volvía tarde a su casa, de madrugada, se encontraba con el aparecido. Por este motivo aquella calle nueva  recibió el nombre de Calle del Duende.

Pasados unos años, y tras los sucesos de 1824 hubo una amnístia y sorprendentemente apareció el "duende", y que, recogido por una caritativa joven, había vivido oculto en la casa, donde, a falta de otro entretenimiento, tuvo varios hijos con su protectora. Se casaron, y ya el francés hizo vida normal, pudiendo salir de día en vez de hacerlo de madrugada.

La calle se siguió llamando hasta 1890, calle del Duende, y ahora se llama Ruiseñor, y es la primera que encontraréis a mano izquierda, pasada Pagés del Corro, y antes de llegar a la de Justino Matute... 





Fuente:



"Tradiciones y leyendas Sevillanas"

José Mª de Mena.

ED: Plaza & Janés-2007.

4 comentarios:

  1. Me ha encantado esta historia del duende que no era precisamente un alma en pena, más bien un alma aburrida de tanto encierro que le sacaba punta a la vida (y nunca mejor dicho), una historia muy curiosa, un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, no es de las más conocidas, pero forma y describe a una Sevilla de la época, es un tema que me gusta y da para mucho por su curiosidad...

      Un besote.

      Eliminar
  2. Hola Mari Carmen, he conocido tu blog a través del de Antonia, y como me ha gustado mucho, con tu permiso me he registrado como seguidor. Conozco la calle, pero no sabía su historia, me ha encantado. El convento de los Dominicos también lo conozco, allí habitaron en su día varias hermandades como la Estrella o la Esperanza de Triana. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amiga.
    @Pepe_Lasala

    ResponderEliminar
  3. Hola, Pepe, bienvenido a mi blog. No dudes en expresar lo que sientas con toda libertad, así me ayudarás a mejorar, sobre todo, te agradezco que te quedes en esta tu casa. Verás que es muy diverso, espero que te entretengas con algunas de las etiquetas.

    Visitaré tu blog, tengo curiosidad, si eres seguidor de Antonia, eso ya me da una pista.

    Amistosamente.

    Mari Carmen.
    Ah, no soy partidaria de Redes Sociales.

    ResponderEliminar

A la espera de moderar comentario