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jueves, 18 de abril de 2013

RECUERDOS: LOS JUEGOS INFANTILES, II

El divertido y didáctico "Trabalenguas"

La lectura, imprescindible en mi casa.  
                          

LOS JUEGOS DE LAS NIÑAS



Los juegos de las niñas desde principios del siglo XX, hasta avanzado éste, en que se popularizó la Radio, cambiaron las costumbres

Unos de los primeros juegos de niñas eran los "trabalenguas", ¿Os acordáis? series verbales que los lingüistas llamaron Estoglosías y Glosolalías. De estos trabalenguas seleccionaremos un ejemplo:  

Uni doli trili catoli quili quineta
estaba la reina en la gabineta
vino el rey y apagó el candil
candil candón
cuéntalas bien que veinte son...

Dentro de la etapa del desarrollo, cuando la niña ya sabía hablar y tenía cuatro o cinco años, jugaba a las muñecas y a las casitas, para lo que utilizaba pequeños cacharritos de cocina y en ellos echaba arroz, (para la paella), pedacitos de pan muy pequeñitos, (para las migas)...Esto y leer cuentos y comentarlos con las amiguitas, también los hilos o "cunita" y jugar a los cromos eran dentro de casa, principalmente los días de invierno y lluviosos. En cuanto empezaba la primavera, las niñas salían a la plazuela o calle a jugar al diábolo y al tejo. El diábolo era un pequeño juguete formado por dos conos de madera unidos por un vértice, que se hacía rodar en el aire utilizando una cuerda atada a las puntas de dos palillos. Cuando estaba girando a gran velocidad sobre la cuerda se hacían los "adornos" que consistían en conseguir que por la inercia el diábolo trepase por el palo inclinado casi vertical, o bien se lanzaba el diábolo al aire a gran altura y había que recibirle en la cuerda, habilidad que desarrollaba tanto la vista como el tacto y la destreza, y saber mover los brazos sin mirarlos, con la vista fija arriba en el cielo adonde dirigía el diábolo, y sin embargo, colocar la cuerda en el lugar oportuno para que cayese sobre ella, significaba un dominio del conocimiento del esquema corporal extraordinario, conseguido mediante este simple pero eficaz entrenamiento, aunque todavía no se había inventado la Educación Física en los colegios, ni se había acuñado el término "esquema corporal", (ya lo tenían nuestras abuelas sin tantos títulos rimbombantes).

El juego del diábolo.

 
Como era primavera las niñas por las tardes dedicaban un buen rato a bailar sevillanas, con o sin castañuelas, (palillos),entrenándose en este baile para cuando llegase la Feria de Abril de Sevilla, extensivo a Córdoba, Jerez...puede decirse que toda la primavera se veían y oían a las chavalitas bailando y contando sevillanas, en las puertas de sus casas o en el patio del Corral de Vecinos.
Patio sevillano.
Cruz de Mayo en Corral de Vecinos.
                                                                               
También en estos meses primaverales, antes de cada feria, las niñas colaboraban en la confección de cadenetas y flores de papel para el exhorno de la caseta de feria, o de la carreta del Rocío, con su familia y vecinos para la colocación de la Cruz de Mayo en el patio de la casa o en el corral de vecindad. Era todo un ejemplo de sana convivencia, divertido y se fomentaba la solidaridad, ¡Eran otros tiempos! Se dialogaba, virtud y necesidad en desuso hoy día.                                    
Juego de El Tejo o Turco.

Desde junio y con las vacaciones de verano las niñas disponían de más tiempo para juegos y recreaciones. En las plazuelas y jardines se jugaba al TURCO que era un ejercicio físico que desarrollaba equilibrio y agilidad. Consistía en dibujar en el suelo varias líneas formando tres cuadros a la derecha y tres a la izquierda que desembocaban en un rectángulo de doble tamaño. Se echaba al suelo un tejo, o sea, un trozo de teja o piedra plana, algo más pequeño que la palma de la mano, y la niña debía de ir saltando a la pata coja, y empujando con la punta del pié el tejo para pasarlo de un cuadro a otro haciendo el recorrido de los tres cuadrados de un lado, al llegar al rectángulo y dar la vuelta y volver por los otros tres cuadros al punto de partida. Si era capaz de cumplir todo el recorrido sin perder el equilibrio, (mejor para ella), poniendo los piés en el suelo, había cumplido la primera parte del juego. Entonces tenía que ir, sin tejo, saltando hasta el último cuadrado (salto de longitud), y después regresar pisando un cuadrado con un pie, brincar y caer con las piernas abiertas pisando dos cuadrados a la vez, y después otra vez a brincar y caer sobre un pie en un cuadro. Una vez efectuado el regreso se volvía a salir con el tejo a la pata coja, se hacía el recorrido de todos los cuadros y se regresaba: La que perdía el equilibrio o pisaba raya, perdía.

Otro juego muy entretenido, para cualquier época del año, incluido en los viajes, era Las Palabras Encadenadas, ingenioso, simpático y enriquecedor. consistía en decir una frase y empezar la siguiente con la misma letra que aquella acababa, ej: memoria, amarillo...

El juego capital de las niñas era Saltar  a la Comba, que se hacía con una cuerda, o saltador individual, pasando la cuerda por encima de la cabeza y por debajo de los pies, y saltando al pasar por debajo de los pies, y saltando al pasar por debajo. Esto permitía diversas clases de ritmo, el lento o normal, el de "dubles"que en ciertos momentos aceleraba a doble velocidad y después volvía a la primera, y además el caminar saltando a la comba. (hoy este juego lo práctican ...como el colmo del perfeccionamiento técnico los entrenadores de Educación Física. ¡Cuando las niñas lo practicaban hace muchos años atrás!

Después las que iban haciendo cosas más difíciles, como resistencia, velocidad en el salto, para lo que las dos que daban comba aumentaban la rapidez de los giros de la cuerda, hasta la que saltaba perdía la comba, se cantaba conciones "dubles" como esta:


A la bandera de Espa-
ÑA
se le ha caido un brillan-
TE
y ha venido a recoger-
LO
la hija de un comandan-
Te.

La cunita o Los Hilos.
Otro juego de habilidad manual y desarrollo de la vista y la inteligencia deductiva era el de los HILOs o La Cunita. Se cogía un hilo anudando sus cabos, y ese ceñidor se pasaba por el dorso de las dos manos separadas. después con movimientos de los dedos el hilo adoptaba diversos dobleces en forma de cunita. La otra niña tenía que introducir sus dedos entre los dobleces, y quedarse con el hilo pero sin que se aflojase y perdiera la figura; antes al contrario al cogerlo debía tomar otra forma, y así de la cunita se pasaba al pez, y de éste al pan, al espejo, a la araña...

Inolvidable el juego de Las Prendas, se entregaba un objeto. Se hacían adivinanzas, o ejercicios de memoria o de deducción, (atención a lo didáctico de esto), y la que se equivocaba pagaba la prenda. Después cuando ya se habían reunido las prendas se decía: "Qué pena debe cumplir la dueña de esta prenda"? Todas proponían una "pena" o "castigo"; dar tres vueltas a la pata coja alrededor de la mesa, o ir a la cocina y traer el gato en brazos, o cantar una determinada canción sin reirse aunque las otras le hicieran burla o cosquillas...una vez cumplido el "castigo", se recuperaba la prenda por su dueña. Los días lluviosos, también jugaban los niños con nosotras, entonces en los juegos de prendas se ponían "penas" como darle un beso a una niña, o vestirse con la falda de la abuela, lo que daba lugar a escenas muy divertidas si quien tenía que ponerse la falda era un niño, eso ya era la repera.

Las más mayorcitas jugaban a Los Juicios. Eso era divertido de verdad. (En mis tiempos, solicitaba ser; la Juez o hacía la Fiscal o la Letrada), en lo que me negaba en redondo era a ser la rea ¡Ni mijita!, Ese papel lo consideraba muy "soso" y yo quería "acción".
Su "Señoría": M C Franconetti

Había infinitos juegos más, y el repertorio de canciones, trabalenguas, adivinanzas y entretenimientos era variadísimos y capaz de mantener a los niños y niñas entretenidos horas y horas, sin gastos, unidos, divirtiéndose ...

Aún no había llegado la actual socialización del ocio, que en nuestra sociedad vigente ha tenido como triste resultado el que la mayoría de los niños y niñas apenas sepan otro juego que el dar patadas a la pelota, cortísima expresión verbal, parco en relacionarse, empobrecimiento folklórico, cultural y esperitual que está teniendo y tendrá aún más en los años venideros hondas repercusiones en la sociedad de los adultos. Por el pronto quede aquí constancia de que al robar a los niños los juegos de habilidad con las manos, sustituyendolos por jugar con los pies, casi siempre, (y no se te ocurra tocar la pelota con la mano porque, te tiran un penalty), el niño se ha convertido en una especie de "inválido" de los brazos, lo que repercutirá en él el día del mañana una auténtica falta de destreza para todas las profesiones en que hace falta tener habilidad grande manual, desde cirujano, a delineante, relojero, pianista...


Nota:
Valdría la pena de hacer un estudio científico sobre las causas del creciente aumento de este empobreciomiento y de determinados accidentes laborales...y veríamos el elevadísimo precio que la sociedad está pagando y habrá de pagar aún, por la estupidez colectiva de dedicar los años de la educación del niño a "aislarse" con las maquinitas, a no compartir, por lo tanto no se fomenta la solidaridad y la tolerancia, con eso, se les priva de enriquecimientos, en la única edad que nos ha sido dada para adquirir habilidades y amplia formación; LA INFANCIA.

Naturalmente, sin generalizar. 







Dedicado a mi amiga

Pilar Begoña, cuyo blog
es de altísimo nivel 
pedagógico: 
El Hada de los Cuentos en Cuadernos de Colores.
          

4 comentarios:

  1. Mi madre sabe recitar eso de uni, doni, se lo he escuchado muchas veces.
    La reflexión sobre lso niños "invalidos" es muy ocurrente, nunca se me habia pasado por la mente. Muy interesante.
    La entrada, muy original. Un saludo.

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  2. Sí, José Luis, los trabalenguas aparte de divertidos, sobre todo, son didácticos para los niños, a mi me gustan todavía. Sobre lo de "inválidos" es, más que una ocurrencia, una consecuencia por restar en la infancia el desarrollo de facultades, que generaciones anteriores sí las desarrollaron.

    Es curioso, que en la época de más medios de comunicación, tantos niños crezcan "aislados" con sus maquinitas y escasas actividades tradicionales...te agradezco que añadas tu punto de vista.

    Un afectuoso saludo.


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  3. ¡qué tiempos aquellos!!mis juegos de invierno era la Oca,el Parchis, y el pañolito escondido¿te acuerdas?yo aún lo paractico con mis nietos y por mucho que lo escondan enseguida doy con el. No saben ,los obres que yo me fijo ensus ojos y para donde miren ¡ahiestá! lo malo es cuando me preguntan "abula que lista eres ¿comolo sabes tan pronto?yo les contesto 2es que yo antes que cura fui monagillo y los pobres se quedan tan panchos. por cierto ahora hay un juego muy divertido que sellama la bombam es parecido a las palabras encadendas. yo creo que los niños son siempre niños los que no queremos entretenerlos somos los mayores que nos lo sacudimos de encima con las maquinitas que es mas cómodo para nosotras. un beso

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  4. ¡Siiiiiiiiií! El Juego de la Oca, El parchís, La Lotería, El Veo veo, El Mecano.. ..

    Sin dinerito o con muy poquito, nos lo pasábamos estupendamente. Después de merendar, un repasito a las lecciones del día siguiente, o algun terea de problemas, Geometría, Gramática, Religión, etc, recoger e ir pintando a la puerta de casa, azotea, patio, ¿Qué te creías?, nosotros éramos muy "selectas".
    Eso era un buen rato, después a casita, ducharse y cenar, contando a mis padres cómo había sido el día en la escuela, lo que nos divertimos en los juegos...luego mi padre nos contaba historias a mi hermano y a mí. Me quedaba atrapada en su narración, después venía mi madre a contarnos cuentos, ¡Qué cosa tan apasionante y positiva son esas maravillosas aventuras contadas por mamá! La verdad es que hacian un huequecito y hablábamos de las cosillas. Y siempre hubo : matronas, maestras, modistas, contables...y con menos electrodoméstricos y buscaban un tiempo para nosotros, y no digamos los findes. No es lo que predomina hoy, pero sí se dan en algunos hogares todavía.
    Sí, querida Antonia, los niños deben seguir siendo niños, no un robot, o un aislado. Las maquinitas, después de...todo lo que sea desmedido, y en estas edades pueden resultar nefasto.

    Nos comprendemos muy bien y me alegro que des tu opinión.

    Un besote.

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